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En los últimos días los municipios de Ascensión, El Puente y Urubichá, de la provincia Guarayos, están siendo golpeados por el fuego que amenaza con consumir viviendas en esas comunidades. Incluso ya se quemó una vivienda en la comunidad Yotaú, de El Puente, mientras en otras los pobladores vieron cómo sus sembradíos se convirtieron en cenizas, en cuestión de minutos. 

En las tres zonas, los comunarios están en primera línea, ante la poca cantidad de bomberos. En un repaso por solo algunas de las comunidades más afectadas se registraron cerca de 150 familias afectadas.

Una cuadrilla de Bomberos Voluntarios UUBR está desde el fin de semana operando en Guarayos, son de los pocos voluntarios que hay en el lugar. El comandante de Incidentes, Abel Castillo, explicó que el trabajo es complicado debido a que las llamas se convirtieron en varios incendios de interfase, es decir, que hay estructuras que corren peligro de ser consumidas por el fuego. 

Mientras, en los municipios de Samaipata y Postrervalle, luego de más de 10 días del paso del fuego, aún no se restableció el servicio del agua por cañerías que fueron afectadas por las llamas. 

Ascensión de Guarayos

El director de la Unidad de Desarrollo Productivo del municipio de Ascensión de Guarayos, Jaime Vásquez, detalló que el fuego ya entró a la comunidad Villa Fátima y está amenazando con consumir la comunidad Río Chico, en ambas los comunarios, con poco apoyo, están haciendo frente a las llamas.

El Puente

En la comunidad Puerto de la Cruz, Rusbel Ovando cuenta que, desde el viernes cada familia está tratando de salvar sus chacos o pasturas de las llamas. 

En la comunidad son 23 familias, la mitad ya fue afectada, pero entre todos se están dando modos para continuar. 

"Va a pasar esto y no habrá pastura, no hay de qué se alimente el ganado, además que ya no hay sembradíos, todo se quemó", lamentó Ovando a tiempo de pedir ayuda. 

El domingo, en la comunidad Yotaú, una vivienda se consumió en minutos ante la impotente mirada de los vivientes que trataron de salvar lo que pudieron.



Plantaciones de plátano quedaron convertidas en cenizas en Urubichá/Foto: Cipca



Urubichá

Tiburcio Aragüira (foto) muestra cómo las plantaciones de plátano y yuca, con las que tenía que sustentar a su familia, se volvieron cenizas. Él es de la comunidad Curucú en Urubichá, donde el fuego bordeó la zona poblada y fue destruyendo todo a su paso. 

"Se quemó completamente y no tengo nada más de dónde comer", dice tratando de contener sus lágrimas.  

En la zona próxima a la comunidad, el camino estaba intransitable debido a que un árbol cayó tras el paso del fuego. Los comunarios estaban en el lugar mientras inspeccionaban las zonas dañadas. "Todos los cultivos de plátano se perdieron", dice un comunario mientras filma decenas de plantas secas, entre medio solo una está verde, se salvó del fuego y tiene un racimo colgando. La situación se repite en los cultivos vecinos. Solo árboles secos. 

Wilson Yacuiri, presidente de la comunidad, alertó que se están quemando los chacos de las 45 familias, que en su mayoría siembra para consumo propio y para venta. 

En la comunidad Salvatierra, a 20 kilómetros de la zona urbana, son 50 familias las más afectadas que han perdido sus cultivos. El vicepresidente comunal Marcelino Checuiri detalla que se consumieron 32 hectáreas de cultivos de plátano, yuca y guineo.

"Nos quedamos sin qué comer", lamenta en un reportaje hecho por el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca).

Acciones en la provincia

Voluntarios de UUBR determinaron que desde este lunes se desplazaría un equipo de intervención rápida a las comunidades para atender estos incendios; son dos brigadas; una de cinco bomberos y otra de tres. Una de las comunidades más próximas al incendio es la  Fátima, otra es Yotaú.



Árboles frutales consumidos por el fuego en la provincia Guarayos/Foto: Cipca 



En los Valles cruceños

En dos comunidades de Samaipata, San Juan del Rosario y El Empinado, aún no se restablece el servicio de agua potable por cañería. Cerca de 100 familias son atendidas con cisternas.

En Mosquera (Postrervalle) el servicio se va reponiendo.