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Un niño de 7 años y 5 meses, con discapacidad, se salvó de morir tras ser atacado por su mamá. La mujer, en completo estado de ebriedad, le causó tres heridas en el cuello con un vaso quebrado; luego ella trató de suicidarse. Este intento de infanticidio demostró un verdadero drama social.

El pequeño fue internado en el hospital de niños Mario Ortiz, donde los médicos lo atendieron por las heridas, pero luego de una prueba rápida dio positivo para Covid-19, por lo que tuvo que ser aislado en una habitación.

El informe médico señala que el pequeño sufrió tres heridas graves en la región del cuello y que tiene 40 días de impedimento, según la valoración forense.

El niño llegó al hospital auxiliado por la Policía y por sus familiares, luego de que su mamá intentara quitarle la vida. El hecho ocurrió en el quinto anillo de la avenida Moscú, de la capital cruceña.

La Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia de la radial 17 y medio, personal de la Defensoría de la Niñez, a través de los Servicios Legales Integrales Municipales, trabajadoras sociales y la Fiscalía, representada por Delmy Guzmán, llevan adelante la investigación. 

La madre de 23 años, que tenía cortaduras en las muñecas de sus brazos, fue atendida por médicos, pero quedó detenida. Hoy será llevada ante un juez para que responda por el delito de tentativa de infanticidio.

Múltiples problemas de salud

La Fiscalía, las trabajadoras sociales y sicólogas de servicios legales de la Defensoría de la Niñez recibieron el informe del diagnóstico médico del hospital de niños. Revela una dura realidad del niño: tiene discapacidad física motora, hidrocefalia de nacimiento, no puede hablar y aparentemente tiene problemas de la vista

El informe médico concluye que el estado actual del niño es grave, al margen de ser estabilizado de las heridas en el cuello. A sus 7 años y 5 meses padece de neumonía grave, pesa 12 kilos y sufre de parálisis infantil. No cuenta con carné de vacuna, con ningún control médico, no tiene certificado de nacimiento, su madre solo sabe su nombre y que nació el 3 de septiembre de 2013.

El drama de su madre y su tía

Su madre, de 23 años, llegó de Sucre junto a su hermana, de 31, hace 15 años, en busca de trabajo. En la entrevista sicológica, la hermana reveló que nadie les ayuda y que están solas. 

La mamá del niño trabajaba de mesera en un boliche. El 14 de este mes salió de su casa, dejando a su hijo bajo el cuidado de la hermana. Al día siguiente regresó ebria y se encerró en su cuarto. 




La tía del niño cuenta el drama familiar

La hermana cuenta que ella salió a trabajar y que horas después recibió el llamado de un amigo que fue a visitar la casa, y descubrió todo. En el cuarto estaba la madre sentada y en sus brazos sostenía al niño, ambos heridos. “Quiero mucho a mi sobrino, siempre le he tenido paciencia porque mi hija también tiene discapacidad física y motora. Sé cómo cuesta criar y hacerse cargo sola de un hijo con tantas necesidades. Mi hermana y yo nunca hemos tenido apoyo de nadie, siempre nos hemos visto solas. Mi madre, imposible que nos ayude, le hemos pedido ayuda antes, pero nunca nos dio apoyo. Yo no tengo quién me ayude con mi hija. Mientras yo trabajaba, mi hermana me la cuidaba, se quedaba a cargo de los dos niños. Ahora yo no puedo hacerme cargo de mi sobrino, no tengo familiares en Santa Cruz; mi madre y demás familiares viven en Sucre. Mi hermana no tiene paciencia con su hijo, una vez le pegó con el cable de su celular en sus piernitas”, declaró.




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