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Los cambios bruscos de viento reactivaron los incendios que estaban bajo control en la reserva de Copaibo, ubicada en el municipio de Concepción. Desde ayer, el radio de la cicatriz de quema, en la zona norte y sur de esta región, volvió a ser afectado por el fuego, de acuerdo al reporte de Ray Galvis, responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos municipal.

La situación preocupa, ya que el fuego amenaza a la localidad de Piso Firme y se acerca a la jurisdicción del municipio de San Ignacio de Velasco, por lo que más de un centenar de brigadistas, entre militares, bomberos y funcionarios públicos especializados, extreman labores para frenar el avance de las llamas.

"Vamos a trabajar en los próximos tres días sobre la cresta norte de Copaibo y esperar por la lluvia (hay pronóstico para hoy por la noche, según el reporte de Gobernación). El diámetro de circunferencia es largo, al menos unos 25 kilómetros y los hidroaviones de Defensa Civil no serían efectivos por la altura de los árboles y el humo, el rocío no impacta en el suelo", explicó Galvis.

Los equipos y maquinarias también se hallan sobre el camino central a San Ignacio de Velasco a la espera de que el fuego no avance y afecte a las más de 42.000 hectáreas que se tienen registradas hasta la fecha, de acuerdo al cálculo del funcionario. 

En Concepción hay otro incendio activo en la zona de El Ticho, donde también se vieron afectadas al menos 8.000 hectáreas, por lo que el personal se trasladó hasta el lugar.

Postrervalle

Por otro lado, en el municipio de Postrervalle, en la provincia Vallegrande, el fuego está quemando bosque virgen y parte de la reserva del Área Natural de Manejo Integra (AMNI) Río Grande de los Valles cruceños. También hay tres zonas ganaderas afectadas: Mosqueras, San Marcos y Quebrada el Palo, según el reporte de las autoridades.

El fuego está activo en esta localidad desde hace 30 días y los vecinos señalan que los bomberos se han retirado por falta de condiciones, alimentación y apoyo. El agua está contaminada con cenizas, los alimentos, tanto para la ganadería y los habitantes, están escaseando. 

Según el informe oficial, el fuego está en la zona intermedia entre la cordillera y los valles, característica de tener un bosque denso afectado por la sequía extrema en estos tiempos. Son áreas cubiertas de serranías, inaccesibles en cuanto a accesos para vehículos. Se estima que hay unas 60.000 hectáreas comprometidas por el incendio.