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En Santa Cruz se activó una nueva alerta por por el registro del tercer caso de sarampión en lo que va del año, pero durante la pandemia también hubo rebrote de coqueluche.

En abril de este año, el servicio sanitario  estuvo en alerta. Se registraron 38 casos sospechosos de sarampión, de los cuales dos dieron positivo, uno en personal de salud y otro en una niña de un año y dos meses de edad.

Ahora se registra el tercer caso en un menor de solo un año y medio. El director del Sedes, Marcelo Ríos detalló que el infante ingresó a internación del hospital de Niño, Mario Ortiz el 19 de este mes por un cuadro de desnutrición, aunque luego de realizarle estudios se confirmó que también tenía sarampión. 

Explicó que el bebé ya había recibido una dosis contra el sarampión, aunque le faltaba el refuerzo.  

Actualmente, el niño está en cuidados intermedios en el mismo hospital de tercer nivel. 

De acuerdo al informe del Sedes de ese momento, la enfermedad se había erradicado en Bolivia desde el año 2000, con certificación internacional en 2016.


Las conclusiones de los expertos en salud apuntan a que en 2017 se introdujo la cepa europea de sarampión a la región de las Américas en Venezuela, y que se expandió a casi todos los países, con excepción de Paraguay, que no había reportado casos.

El mayor afectado fue Brasil, que, durante tres años continuos, presentó rebrotes en todo su territorio y desde enero hasta principios de noviembre, sobrepasaba los 16.500 casos activos, de los cuales más de 8.000 fueron confirmados.

Una de las grandes preocupaciones del Sedes es el flujo migratorio entre San Pablo (Brasil) y Santa Cruz de la Sierra, además del aumento de la población venezolana, y la población de no vacunados, lo que “pone al departamento cruceño en un escenario de alto riesgo de contagio y transmisión del sarampión.

El sarampión es la enfermedad que más interesa al Sedes, por encima de las otras patologías, por la velocidad de propagación de persona a persona, sobre todo entre niños. 

“Si el Covid-19 es de 3 a 4 contagios por cada persona enferma, el sarampión es de 18, de mayor gravedad, es más letal, deja problemas neumológicos, es mucho más aparatoso y su reproducción es bárbara porque el agente patógeno es mucho más pequeño que el coronavirus. Las personas adultas también pueden tenerlo, piensan que como están vacunadas no se enferman, además está el riesgo inminente, Brasil al lado, y un flujo elevado”, explicó Marcelo Ríos, director del Sedes Santa Cruz.

La vacuna triple viral SRP (Sarampión, rubéola y parotiditis) aplicada en sus dos dosis permite que se tenga protección contra esta enfermedad en los niños menores de cinco años.

Coqueluche

Después de 20 años Santa Cruz vivió un rebrote de coqueluche o tos ferina (compulsiva), donde cinco niños menores de diez meses dieron positivo, de 22 casos sospechosos, y uno falleció, todos de la zona Virgen de Luján, de acuerdo al reporte del Servicio Departamental deSalud (Sedes).

El informe del Sedes dice que esta enfermedad fue controlada desde el año 2000, que en 2013 se reportaron rebrotes en La Paz y Chuquisaca, pero que en Santa Cruz se dieron los casos durante la pandemia, dos décadas después de considerarse un mal controlado.

La falta de la vacuna pentavalente en los niños menores de cinco años permite que pueda reaparecer, como ha sucedido este año en Santa Cruz. Esta enfermedad es de alta transmisión de la mamá enferma al bebé, a través de las secreciones respiratorias, y tiene una velocidad de propagación hasta de 17 personas.


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