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No hay alcalde, tampoco director del hospital. Están aislados, como varios en San Antonio de Lomerío, donde existen más sospechas que certezas de Covid-19. Por el momento, solo hay siete confirmados con pruebas de laboratorio.

Según Juana Chuvirú, directora interina del hospital ante la ausencia del titular, y que también espera los resultados de sus análisis, la semana pasada a cada uno de los seis médicos le tocó atender a 35 pacientes por día. Ahora, la mayoría de las personas se atiende en casa con remedios caseros y Paracetamol.

"Yo tenía mis sospechas de que era Covid-19 porque se presentaron demasiados pacientes con problemas respiratorios", dijo. 

Ese contacto mandó a confinamiento a cinco personas del equipo y ocasionó el cierre de los servicios del centro médico, con excepción de la Emergencia.

Por el momento tienen a cuatro internados, tres con neumonía y una enfermera con deshidratación que dio positivo para Covid-19. "Estamos pidiendo que nos donen vitaminas especialmente, también Paracetamol que se nos está acabando, corticoides e Ivermectina", dijo. No se atreven a usar remedios como hidroxicloroquina porque no tienen el equipo para hacer electrocardiograma ni especialistas en Cardiología en caso de complicaciones.

Según ella, a los médicos contagiados y a la enfermera, que estaban delicados de salud, los medicaron con la Ivermectina y mejoraron, "al menos se estabilizaron, estudios han demostrado que detiene la replicación viral", manifestó.

Alcalde fuera de la oficina

Ignacio Soriocó es la autoridad municipal del lugar y desde hace dos semanas decidió autoaislarse, cuando empezó con fiebre, cansancio, gripe y dolor de cabeza.

Quedó a cargo de la Alcaldía el secretario Municipal, Freddy Chuvirú, que hace una semana empezó a sentirse mejor, ya que también estaba autoaislado. No se ha realizado pruebas, pero ya está asistiendo a reuniones.

Chuvirú dijo que pidieron ayuda al Sedes y que comprometieron la llegada de una brigada médica para el miércoles 3 de junio.  

José Parapaino, cacique general, dice que el problema principal es que la pandemia llegó al pueblo con fuerza, "ya se llevó tres vidas, una el 28 de mayo y dos el lunes 1 de junio. El hospital está cerrado y con los médicos en cuarentena", lamentó.

Ángel Sumami, cacique general de la Central de los Pueblos Indígenas de Lomerío, mandó una carta al Viceministerio de Coordinación Social pidiendo auxilio, "si esto sigue así vamos a colapsar y la gente está con pánico", dijo.

Foto: Personal protegido recoge el cuerpo de uno de los fallecidos

Foto: La carta enviada por el cacique general de la Central de los Pueblos Indígenas de Lomerío al Vinceministerio de Coordinación Social