Escucha esta nota aquí

El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz reclamó al Gobierno la falta de previsión para completar el esquema de vacunación de las personas que recibieron la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V y que deben recibir su segunda dosis a partir del 20 de julio.

De acuerdo a las cifras oficiales, Santa Cruz requiere 397.950 segundas dosis, es decir 383.300 de la vacuna rusa y 14.650 de la fabricada en la India.

Con relación a las Sputnik V, las autoridades sanitarias recibieron 392.830 primeras dosis hasta el 18 de julio y solamente llegaron 9.530 segundas dosis, por lo que se necesitan 383.300 para completar los esquemas.

El gerente de Redes Urbanas, Quiroz, informó que se necesitan de forma urgente 42.200 segundas dosis, pero hasta el 20 de julio solo llegaron 700.

De igual manera, Santa Cruz recibió 38.650 primeras dosis de vacuna AstraZeneca, pero hasta el 18 de julio solo llegaron 24.000 segundas dosis, por lo que faltan 14.650 para garantizar la protección con el esquema completo.

El director del Sedes, Erwin Viruez, remarcó que si no se cumple con la aplicación de segundas dosis, se alterará todo el plan de vacunación y no se cumplirá el objetivo de lograr la inmunidad en rebaño a corto plazo.

“Todos los esfuerzos realizados por el sistema de salud se verán afectados por la falta de vacunas Sputnik en su segunda dosis, perdiendo la credibilidad de la población afectada, generando molestias, preocupación y hasta denuncias”, protestó Viruez.

Por otro lado, advirtió que esta situación puede dar lugar a que la gente rechace la vacunación, lo que puede impactar en la meta de vacunación. “En este sentido, hemos tomado las acciones correspondientes desde el Sedes de Santa Cruz y hemos enviado con mucha antelación las notas al Ministerio de Salud, solicitando que cumpla con la dotación de las segundas dosis”, subrayó.

En el país

Hasta el momento han llegado al país 1.272.000 dosis de Sputnik V, de las cuales solo 47.000 son segundas dosis, porque las primeras 20.000 llegaron con esquema completo para el personal de salud.

Del total, el 14 de abril Bolivia recibió 25.000 dosis de esta vacuna con las que el Ministerio de Salud abrió la vacunación para las personas mayores de 60 años y con enfermedades de base.

Posteriormente, el 20 de abril llegó al país otro lote de 200.000 dosis; el 15 de mayo, otro de 400.000 dosis; y el 12 de junio, otro de 100.000.

El último en llegar fue el 9 de julio, cuando arribaron 527.000 dosis de la vacuna rusa, de las cuales 27.000 fueron de segundas dosis, para completar el esquema de las personas que recibieron la primera dosis después del 14 de abril, dejando un remanente de 2.000 para continuar aplicando hasta que lleguen nuevas segundas dosis.

Con relación a la AstraZeneca, el 21 de marzo llegaron al país 228.000 dosis, de las cuales 209.136 fueron primeras dosis y 18.864 segundas dosis. El 13 de junio se recibió otro lote de 150.000, todas de primeras dosis.

Gobierno

El viceministro de Comercio Exterior e Integración, Benjamín Blanco, admitió “un retraso de algunos días” en la llegada de las segundas dosis de la vacuna rusa Sputnik V al país. En tal sentido, pide tranquilidad a la población y espera que se normalice la situación con la llegada de 200.000 dosis la próxima semana.

La demora “no va a afectar en la protección” de los bolivianos, aseguró Blanco en conferencia junto con el embajador de Rusia en Bolivia, Mikhail Ledenev.

Por el momento no se sabe la fecha exacta de la llegada de estas segundas dosis, aunque “esperemos que los primeros empaques de 200 mil dosis que requerimos lleguen pronto”, afirmó el viceministro.

Blanco pide tranquilidad a la población y apela a un estudio realizado en Argentina en el que se indica que la primera dosis aplicada de la Sputnik V cuenta con un “78,6% de efectividad para evitar casos de Covid-19, un 84,7% para evitar la muerte y un 87,6% para reducir las hospitalizaciones”.

La vacuna rusa está compuesta por dos dosis diferenciadas que trabajan sobre dos vectores diferentes. La segunda dosis, más que un refuerzo, se convierte en un complemento para la protección contra el Covid-19, según Blanco.

Comentarios