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Tenía 20 años y era una joven universitaria, pero ayer la encontraron muerta en su propia cama. Meliza Céspedes Padilla estaba sola en su hogar, porque esa noche su mamá no pudo regresar a la comunidad Pedro Lorenzo, de la carretera a Camiri. Al día siguiente, su prima la encontró sin vida, asfixiada en su cama y envuelta en un edredón, como si estuviese durmiendo. 

Shirley Padilla, mamá de la víctima, relató que junto con Meliza vivían solas en esa casa y que en ocasiones, como la noche del martes, solía quedarse en la capital cruceña, en compañía de su hijo, después de una larga jornada de trabajo. 

Esa noche pudo conversar por teléfono con su hija y ella le dijo que no se preocupara, que se quedara con su hermano, porque no le pasaría nada en casa. Según Shirley, ese día su hija le había dicho que se echaría a dormir porque tenía que levantarse temprano para ir a trabajar y luego ir a la universidad.

La mañana del miércoles, como todos los días, su prima Yesenia Flores se dirigió a su casa, entró a su cuarto, creyó que Meliza dormía y volvió a salir rumbo a su trabajo. Pero, más tarde, cuando retornó, volvió a entrar al cuarto y la encontró nuevamente en su cama, por lo que se le acercó y la movió para despertarla, llamándola por su nombre varias veces, pero al retirar el edredón, Yesenia recién se dio cuenta de que la joven estaba muerta, según el relato. Eran las 11:00 de ayer.

De acuerdo al informe policial, Meliza había sido asfixiada y presentaba signos de violencia sexual. Estudiaba su primer año en la Universidad Gabriel René Moreno.

Los vecinos dicen haber visto a dos hombres rondando por el lugar, aunque -según los familiares- los desconocidos que la mataron no robaron nada de la casa. Sin embargo, hasta ahora no hay detenidos.

Al margen de estudiar, Meliza era una joven dedicada a su iglesia donde iba todos los domingos. Allí acostumbraba a compartir con su prima y sus amigos.