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Un nuevo caso de privación de libertad de una persona por deudas relacionadas con el narcotráfico fue revelado ayer por la Felcc al presentar a cuatro de los presuntos autores materiales que tuvieron como rehén en Chapare al ciudadano paraguayo Milton Duarte Lugo (35).

Según fuentes oficiales, esta persona acabó siendo victimada por incumplir el pago de una suma de dinero no revelada. Sus restos supuestamente están enterrados en una fábrica de cocaína, ubicada a unos 50 kilómetros de Bulo Bulo, localidad del municipio cochabambino de Entre Ríos, que colinda con Santa Cruz.

Este caso, en el que una persona fue tomada como rehén por deuda relacionada al narcotráfico, es la segunda que se conoce en el lapso de una semana, pues el 8 de diciembre en San Germán (Yapacaní), considerada zona roja del narcotráfico al igual que gran parte del trópico cochabambino, un grupo armado secuestró a una mujer para presionar al marido a que pagara una deuda de $us 80.000, vinculada al negocio ilícito de las drogas.

La mujer, identificada como Gleidy Gonzáles Chileno (30), tuvo suerte porque la Policía consiguió que sus captores la dejaran libre, sana y salva, al día siguiente del secuestro.

Aviso de desaparición

El 16 de octubre, Sonia Raquel Duarte Lugo puso en conocimiento de la Policía la desaparición de su hermano Milton, quien llegó a Santa Cruz el 6 de septiembre, pasó a Bulo Bulo (Cochabamba) y desde esa fecha no se supo más de él, informó en rueda de prensa Óscar Gutiérrez, director de la Felcc cruceña.

Una mujer, que era pareja sentimental de Milton, dijo que ese 6 de septiembre habló con él por teléfono y este le manifestó que estaba retornando a la capital cruceña, pero nunca llegó.

Pasaron los días y la enamorada recurrió a un amigo de su pareja, identificado como Roberto Maraza Terrazas, quien abiertamente le manifestó que él y otros sujetos estaban encargados de su custodia en una vivienda de Bulo Bulo por órdenes de Gabriel Silva Cabrera.

Posteriormente, Maraza reveló a la mujer que Milton había sido asesinado por los hermanos Gabriel y Ángel Silva Cabrera. Empero, Roberto exigió a la enamorada del paraguayo la suma de $us 10.000 para revelar dónde fue enterrado el cuerpo.

Con esos datos, agentes del grupo DACI montaron vigilancia en la zona y el 13 de diciembre capturaron en Yapacaní a Roberto Maraza Terrazas, quien dijo a los investigadores que todo sucedió por una deuda por narcotráfico que el cuñado de Milton Duarte tenía con la organización de los hermanos Silva.

Asimismo, Maraza proporcionó datos que ayudaron a desarticular la banda. Los aprehendidos, además de Maraza, son Arsenio Palero Laura (peruano), Elio Ramón Vásquez Bogado (paraguayo-argentino) y Moisés Castro Pacha (peruano). Los cuatro fueron enviados a la cárcel de Palmasola con detención preventiva.

De plagiado a plagiador

La Felcc está a la pesca de los cabecillas de la organización delictiva: Ángel y Gabriel Silva Cabrera y otros dos prófugos, quienes, al parecer, están ocultos en Chapare.

Apelando a los antecedentes, el jefe de la Felcc reveló que Gabriel Silva Cabrera, señalado como uno de los que ordenó la privación de libertad de Milton Duarte, hace dos años fue víctima de secuestro por el mismo motivo y uniformados de la unidad investigadora, incluido él, realizaron un gran operativo que logró su rescate.

Esa vez, el plagio, con tiroteo de por medio, tuvo lugar el 24 de octubre de 2017 en el barrio La Colorada, de donde se llevaron herido en la pierna derecha a Gabriel Silva y lo mantuvieron de rehén por varios días en un monte de la jurisdicción de El Torno, por una deuda ligada al negocio de la droga de $us 200.000.

La Policía montó un operativo y rescató a Gabriel, que estuvo internado un tiempo en el hospital San Juan de Dios. Esa vez ocho individuos fueron procesados.

El caso de San Germán

La Felcc todavía no ha cerrado la pesquisa del secuestro de Gleidy Gonzáles Chileno, a la que tuvieron cautiva un día en la zona de Campo Víbora, a unos 30 km de Yapacaní.

La mujer estuvo en medio del monte, dentro de una tienda de campaña, amordazada y encapuchada, mientras los plagiadores negociaban con su familia el pago de $us 80.000, deuda que, según Gutiérrez, estaba vinculada a un negocio de narcotráfico.

La Policía aprehendió a cinco sospechosos, integrantes de un clan familiar, como autores del delito, pero un juez liberó a algunos de forma irrestricta por falta de indicios y a otros con medidas sustitutivas a la detención.

Plagios ‘normales’ entre narcos

El ex fiscal antidroga Joadel Bravo considera que estas retenciones son “cotidianas y normales” en el mundo del narcotráfico, debido a que por este tipo de deudas no se puede recurrir a la justicia y las resuelven por mano propia.

“Son mensajes que se mandan entre grupos. No olvidemos que los violentos asesinatos en la vía pública son vidas que se toman por este tipo de deudas”, explicó.

En la misma línea, un ex jefe policial señaló que estos casos son complejos y que no se puede determinar su frecuencia, pues pocas veces son denunciados a las autoridades al tener como trasfondo el ilícito del narcotráfico.

Señaló que, por ello, hay que diferenciar casos como los de dos empresarios que se han dado este año con la finalidad de obtener jugosas ganancias como rescate, de estos hechos que están ligados al narcotráfico. Para ejemplificar la diferencia señaló que son cosas diferentes, como los crímenes por asalto a mano armada lo son de los ‘ajustes de cuentas’ que se dan también por narcotráfico.

Propone militarizar la zona

Al analizar que los dos secuestros por deudas de narcos se dan en el ingreso a la zona de Chapare, el diputado Tomás Monasterio considera que se debe analizar “incluso militarizar” la zona “porque no son antecedentes menores, estamos rumbo a perder el principio de territorialidad como Estado”.

Señala que Chapare y su área de influencia en Santa Cruz es donde hay mayor presencia de bandas organizadas y hacen necesario replantearse las políticas de ‘mano dura’ contra el narcotráfico, para darle seguridad a la población y sentar presencia del Estado.