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La tranquilidad que caracteriza a San José de Chiquitos se ha visto alterada esta semana cuando se produjeron enfrentamientos por avasallamientos a predios privados que se remontan desde hace tres años atrás.

Ayer jueves, creció la tensión en el municipio, pues se produjeron pequeños enfrentamientos, sin consecuencias, en pleno centro histórico del pueblo.

Dos bandos permanecen confrontados mientras se prolongan las gestiones para que retorne la calma.

Fernando Larach, presidente de los Comités Cívicos provinciales, señala que se han consolidado 10 barrios en las inmediaciones de San José mediante el avasallamiento y loteamiento de terrenos privados. 

"Son personas que llegan en camiones y buses para irrumpir en terrenos que pertenecen a los josesanos y, por medio de la fuerza o la presión, obligan a la venta al propietario", dijo el líder cívico provincial.

Los vecinos molestos por la persistencia de esta situación pidieron la intervención del municipio y del ente cívico para frenar los asentamientos

El dirigente cívico de San José, Darling Méndez, espera un acercamiento en la reunión prevista para este sábado a las 16:00 horas. En dicha reunión se espera la participación de representantes de ambos bandos, así como de autoridades lugareñas.

Añade, además, que se está determinando quién es el cabecilla que impulsa estas acciones y utiliza a la gente de escasos recursos para alcanzar sus fines.


Repercusiones en el municipio

Larach destaca que, además del loteamiento de las tierras, el municipio de San José debe hacer frente a otros problemas que se derivan del crecimiento poblacional no planificado

Los nuevos vecinos, unas 1.500 familias -según estima Méndez-, reclaman al municipio los servicios básicos además de inversión para el desarrollo de los barrios. Sin embargo, en opinión de los cívicos, la demanda de atención no está acompañada por la asignación de nuevos recursos, como debería considerarse.

Por otro lado, Larach observa que, con el traslado incontrolado de personas, se está modificando el padrón municipal. No descarta que, junto con el avasallamiento de tierras se produzca un avasallamiento político para asumir el control del municipio.


Antecedentes

Para comprender la tensión actual, es necesario remontarse tres años atrás, cuando un grupo de personas organizadas se asentaron en un predio que históricamente perteneció a la familia Sandoval. Con el paso del tiempo, y ante la dificultad de revertir los asentamientos, los propietarios negociaron la venta de los terrenos. La familia afectada acudió al Comité Cívico para poder hacer valer su derecho propietario.

En el terreno en discordia, ubicado en el extremo sureste de San José, se formó el barrio La Tierra Prometida de los Hebreos. Este antecedente alertó a más personas de San José y del Occidente del país para ingresar a nuevos terrenos. 

Los nuevos asentamientos se produjeron en el ingreso a esta población, sobre la carretera que conduce a Roboré, donde tumbaron monte y abrieron calles para consolidar el asentamiento. 

El problema se agudizó aún más cuando otro grupo de Sin Tierras intentó apropiarse de un terreno, que contaba con papeles al día. El dueño del terreno desalojó a los avasalladores recurriendo a la fuerza para liberar los predios.

Ante los reiterados avasallamientos, los propietarios de terrenos y los vecinos de San José, junto al comité cívico conformaron el Comité de Defensa de la Tierra, cuyo único objetivo es defender el patrimonio en terreno de los josesanos. 

Este Comité persiguió la conciliación entre partes mediante la compra venta de los terrenos. 


Sube la tensión

A pesar de los puentes tendidos entre ambas partes para alcanzar acuerdos estables, una facción de los supuestos avasalladores, con el respaldo del concejal municipal Luis Roberto Flores Orellana, se desmarca.

Flores, que también se atribuye la representación legal de las personas asentadas en los predios avasallados, encabezó una marcha convocada por los dirigentes del Barrio Los Hebreos hacia en centro histórico. 

Los marchistas reclaman por la discriminación, la igualdad de derechos y, además, brinda el apoyo a su asesor, Luis Flores.

Al acercarse la marcha de Flores a la plaza principal, se topó con un numeroso grupo que defiende el respeto a la tierra. Manazos, araños, puñetes, patadas, insultos y todo tipo de agresiones se dieron entre miembros de ambos bandos.

Tras el enfrentamiento, los loteadores concluyeron su marcha que, según los protagonistas, era pacífica, y se dirigieron a su barrio.

Los cívicos, por su parte, se dirigieron a la Alcaldía municipal para ser atendidos por las autoridades, y apuntalar una mesa de diálogo.

En la reunión entre cívicos y autoridades municipales se habló sobre la nueva mancha urbana de San José que aún no está aprobada, así como las competencias del gobierno municipal en el tema del territorio. 

Además,  se acordó llevar adelante la reunión interinstitucional de este sábado, en el salón de actos del Concejo para determinar una acción que proteja la propiedad privada, así como encaminar una acción para dotar de lotes a plazos y con facilidades a los josesanos sin techo, pues se han detectado que en un inmueble viven cinco o más familias que no tienen acceso a un terreno.