El juez 1ro de Instrucción en lo Penal del municipio de Montero, Moisés Chaile, ordenó la detención preventiva en la cárcel para el suboficial del ejército Vizmar G. I., de 36 años, por supuesta participación en el asesinato del coronel Juan Javier Soliz Cáceres, comandante del Regimiento Manchego - Satinadores de la Selva.
El fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, informó que, en la audiencia cautelar, que se desarrolló esta tarde en Montero, se presentó elementos de prueba que hacen presumir la participación del sindicado en el crimen del comandante del Regimiento Manchego.
Por esta razón, el juez Chaile ordenó la reclusión por 120 días en el Centro de Readaptación Productiva de Montero (Cerprom) para el suboficial Vizmar G. I., quien fue imputado por los supuestos delitos de encubrimiento de asesinato y almacenaje peligroso de municiones de guerra.
El suboficial, quien es francotirador y cajero del Regimiento Manchego, fue aprehendido tras un allanamiento a su habitación, donde los policías hallaron una suma considerable de dinero oculta dentro de su colchón, además de armamento no autorizado, lo que refuerza la hipótesis del móvil económico detrás del crimen.
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, confirmó que el aprehendido guardaba el dinero que debía estar en las cajas fuertes de la unidad militar en su casa. “Evidentemente, se ha encontrado una suma de dinero en su colchón. (ESe dinero) debería haber estado en una de las dos cajas fuertes que tenía el regimiento”, precisó la autoridad.
Inclusive, el viceministro destacó que “los elementos que motivaron la aprehensión de esta persona, que cuenta con especialidad de francotirador y en segunda instancia, él realizó cuatro pasquines con sus propias manos que fueron depositados en inmediaciones de la guardia del Regimiento. El panfleto indica que ‘no se siga operando en el Chapare o de nuevo enviaremos más gente’ y lo llamativo es que usaron un dron”.
De acuerdo con Aguilera, la discusión por fondos no rendidos tras el pago de la Renta Dignidad podría haber sido el detonante del conflicto. Aunque el militar aprehendido no sería el autor material del disparo, su comportamiento sospechoso y la presencia de armamento en su habitación motivaron su aprehensión por presunto encubrimiento y almacenamiento ilegal de armas.
Las investigaciones continúan con apoyo del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), que realiza análisis científicos, incluidas pruebas de absorción atómica. Además, se analiza una supuesta carta anónima lanzada por un dron, cuyo contenido ha sido calificado por el viceministro como un posible distractor.
El asesinato ocurrió la noche del viernes pasado, cuando el coronel Soliz fue baleado en la cabeza mientras se dirigía a su domicilio. La autopsia confirmó que fue impactado por un proyectil de calibre 9 milímetros. Las pruebas balísticas buscan determinar si el arma utilizada pertenece al suboficial investigado o si hay un tercer implicado.
Según la autopsia, el impacto fue producido por un proyectil de calibre 9 milímetros. Las pruebas balísticas y de absorción atómica, a cargo del IDIF, buscan determinar si el arma usada pertenecía al suboficial o si hay un tercer implicado.
En sus declaraciones, Aguilera detalló que el sospechoso intentó justificar un posible resultado positivo en el análisis de residuos de pólvora:
“Segundo, el tipo dice que el estudio de absorción va a salir positivo porque él mató una nutria en el camino a Santa Rosa. Aspecto que es desmentido por los oficiales que lo acompañaban”, señaló.