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Miguel Ángel Mendoza tuvo que sortear los bloqueos para tras­ladarse desde la Villa Primero de Mayo hasta el supermercado Fidalga, ubicado en el segundo anillo cerca de la avenida Omar Chávez, para poder abastecerse, toda vez que en los mercados de su zona los productos comen­zaron a escasear y los precios se habían elevado hasta las nubes.

Mendoza indicó que el kilo de pollo, que hasta el lunes se co­mercializaba en Bs 12, ayer se lo encontraba en Bs 25.

El viernes ha despertado con furia en Santa Cruz.

El sol ha em­pezado a calentar el asfalto y los custodios del paro cívico cruce­ño muestran su autoridad para no dejar pasar vehículos motori­zados y para, en casos extremos, solicitar que sus ocupantes mues­tren sus carteras para evidenciar que no llevan armas de fuego o punzocortantes. 

Se nota que hay gente que tie­ne hambre.

En un supermercado de la avenida Virgen de Cotoca, también sobre el cuarto anillo y Paraguá, hay personas que ha­cen fila desde la 6:00. 

A las 7:00 un hombre abre la puerta ancha y entran con emoción como si se hubieran abierto las mismísimas puertas del cielo. Van hacia la sec­ción de los panes y de la carne, de las verduras y de las conservas.

Se toman el tiempo. Adentro también hacen fila para esperar sus turnos. Salen con bolsas llenas y los que están entrando recién apuran sus pa­sos con temor a que ya se hayan acabado los alimentos. Un fun­cionario del supermercado los tranquiliza.

Dice que probable­mente llegará la carne de res y de pollo, siempre que los bloquea­dores dejen pasar los camiones que proveen de productos.

En el mercado La Chacarilla, en los puestos de venta de productos cárnicos se observaba gran canti­dad de gente comprando lo poco quedaba de carne de res, puesto que los comercializadores no han podido cumplir con la distribu­ción de este producto debido de los bloqueos. 

En este centro de abastecimiento ayer ya se había agotado el pollo, el pan y la leche, que son productos de primera ne­cesidad.

Y como la democracia no para –en palabras del secretario del Comité pro Santa Cruz-, Stello Cochamanidis, los ciudadanos de a pie se mantienen firme, en apoyo a la medida del paro inde­finido.

Cuando se les preguntó a las personas que están en los puntos de bloqueo y a aquellas que salen en busca de alimento si querían que se suspenda el pa­ro indefinido y si ya se sentía el desgaste, ninguno asintió.

“Nosotros tenemos que hacer respetar nuestros derechos que están vigentes de lunes a lunes, este pueblo nació libre y con ayu­da de todos seguiremos viviendo en libertad”, espetó Cochamani­dis. Su pensamiento es el mismo de entre los vecinos apostados en las principales arterias de la ciu­dad hasta el octavo anillo.

Especulan con los precios

Por su lado Laura no pudo aguan­tar hasta el tercer día de paro in­definido. Tiene un hijo pequeño y su negocio de venta de raspadillos es el que le provee el sustento dia­rio.

Tomó rumbo hacia el Casco Viejo, en donde imaginó habría ciclistas y gente de a pie sedienta y necesitada de sus raspadillos. No se equivocó, así sucedió, pe­ro para ello tuvo que juntar Bs 50 para pagar la mototaxi que logró transportarla desde su domicilio en la zona de El Bateón, en el oc­tavo anillo de la avenida Virgen de Luján, hasta la plaza principal.

No solo ha subido el precio de las mototaxis, las quejas son ca­si generalizadas, la ciudadanía que se ve obligada a trasladarse ha hecho llegar hasta las redes sociales de EL DEBER que se ha estado cobrando Bs 30 por los traslados en motos y hasta Bs 300 para transportar a los viajeros que llegan desde Viru Viru.

También denuncias de incrementos en los precios de la canasta familiar en los mercados.

La Alcaldía tiene habilitada una línea gratuita veci­nal que es 800-125700, para que se pueda denunciar la especulación.

Al respecto Cochamanidis in­formó de que se ha coordinado con las instituciones que están abasteciendo a los mercados y supermercados “para que todos podamos tener lo necesario estos días.

El abastecimiento será solo de 6:00 a 12:00 para que podamos seguir en esta lucha que es larga, hasta que consigamos que el Tri­bunal respete la segunda vuelta que el pueblo decidió”, expresó.

Recojo de basura

Otro aspecto negativo de los blo­queos en las principales arterias de la ciudad fue el cierre del paso a todo motorizado, incluyendo los camiones de recojo de basura, lo que dejó a la comuna convertida en un basural. 

Johny Bowles, ge­rente general de Emacruz, mani­festó a EL DEBER que apoya el pa­ro, al que calificó como una gran medida que es por el bienestar de todos, pero que es necesario “ga­rantizar la salud de la población, por eso el jueves por la noche consolidaron un operativo con el Comité para retomar la limpieza.“

Anoche se atendió hospitales y mercados. Hoy (ayer) estamos en el Cristo y la plaza, pero pedi­mos a las personas que no están dejando circular los vehículos que por favor nos apoyen, nos dejen trabajar porque eso es parte del bienestar de la ciudad”, expresó.

También pidió a los vecinos que se abstengan de sacar su basura a la calle hasta que no termine el paro porque la prioridad son los mercados y hospitales.