Escucha esta nota aquí

En el día no hay nada de agua. Absolutamente nada”, dice un vecino del barrio Villa Fátima en Concepción, mientras muestra que el reloj marca las 10:30 y del grifo del patio de su casa no sale ni una gota de agua.

Más de un centenar de comunidades de este municipio están sufriendo por la escasez de agua, causada por la sequía. A esto se suma que en el área urbana se está racionando el suministro del líquido desde las 6:30 hasta las 22:30, debido a que la planta de tratamiento también quedó pequeña para la cantidad de habitantes.

Por estos motivos los pobladores, tanto del área urbana como rural, de este municipio tienen que almacenar todas las noches agua en baldes, turriles, bidones, bañadores y todo tipo de recipientes que encuentren para abastecerse durante el día.

A las 11 de la noche solo se escuchan grifos de la gente almacenando el líquido. ¿Se da cuenta cómo tienen que hacer las familias de varios integrantes?”, agrega el mismo vecino.

En el área rural se repite la situación, los campesinos deben almacenar agua, sus atajados están secándose y deben esperar que un camión cisterna pase con el suministro.

Similar es la situación se vive en el municipio de San Matías, donde en algunos barrios de la zona urbana no tienen agua durante el día y las comunidades se aprovisionan de camiones cisterna.

En parte de la Chiquitania y el Chaco los pobladores tienen problemas con las plantas de tratamiento de agua y la sequía, lo que se suma a la emergencia que están enfrentando por los incendios y la pandemia de coronavirus.

En San Rafael, San Ignacio y San Javier el problema se centra en las comunidades donde los atajados o pozos se están secando, por lo que dos veces a la semana llega un camión cisterna. Algunas comunidades tienen mejor suerte y reciben una diaria.

Según datos oficiales, los municipios declarados en emergencia por sequía son Lagunillas, Boyuibe, Cabezas, Cuevo, Gutiérrez, San Ignacio de Velasco, Vallegrande, Postrervalle, San Antonio de Lomerío, Concepción, El Carmen Rivero Tórrez y San Matías.

De estos, seis también se declararon en emergencia por incendios Lagunillas, San Ignacio de Velasco, Postrervalle, San Antonio de Lomerío, Concepción y San Matías.

En el Chaco se raciona el líquido en las comunidades ubicadas desde Camiri hasta Gutiérrez. En este último municipio, EL DEBER evidenció que hay que pagar Bs 10 para acceder a un turril con agua. La directora distrital de Educación del municipio, Marlene Pinto, explicó que esto sucede al menos una o dos veces a la semana, por el corte del servicio por la sequía.

En Isoso, en la jurisdicción de Charagua, el comunario Kisberth Álvarez dijo que el principal problema ahora es el agua para el consumo del ganado, pues aún la sequía no golpeó severamente a las familias.

Por municipio

El alcalde de San Rafael, Julio Alvis, reconoce que el problema de la falta de agua por la sequía es de magnitud y está pasando desapercibido por los incendios, pese a que están relacionados.

“Cada vez tenemos que ir más lejos en busca de agua para llevar a las comunidades, porque casi el 100% está con escasez para el consumo”, sostuvo y reconoció que no dan abasto para llevar el líquido, pues solo tienen una cisterna de 10.000 litros con la que deben hacer entre tres y cuatro viajes diarios. Son 20 comunidades las afectadas directamente por la escasez, la mayoría tiene este problema por primera vez”, informó el alcalde.

En cuanto a la zona urbana, dijo que tiene suministro regular porque se está racionando hasta que llegue la temporada de lluvias.

“No se consigue agua ni en la superficie ni en el área subterránea. Entonces, los pozos que se perforen no ayudan a abastecer. Es un problema complejo”, remarcó.

En San Ignacio se repite el problema. El alcalde Moisés Salces señaló que son centenares de familias a las que están asistiendo con cisternas para sus bebederos.

Salces detalló que al menos 80 de las 120 comunidades deben acarrear agua para el consumo humano. “El problema de agua es crítico. La verdad es que nos tocó vivir una época crítica. Estamos con incendios, con sequía y con pandemia”, lamentó Salces.

En Concepción, esta semana un grupo de pobladores de la zona urbana se declaró en huelga de hambre hasta que se regularice el servicio de agua en todos los barrios. El alcalde David Mollinedo explicó que el problema afecta a más de 15.000 personas y se está tratando de solucionar desde hace tres años con un proyecto nacional que avanza muy lento.

Por último, en San Javier, la Alcaldía y la cooperativa de agua Cossaja abastecen a través de cisternas de 8.000 litros a comunidades como San Joaquín, San Martín y Santa Rosa.

Desde la Dirección Municipal de Medio Ambiente de San Javier y de la presidencia del consejo de administración de la cooperativa explicaron que el agua es llevada desde el tanque de la zona urbana, donde por el momento no hay problema de abastecimiento.

En el Pantanal, específicamente en San Matías, la situación es igualmente crítica. Según un informe de la Alcaldía, 26 de 33 comunidades carecen de agua, por lo que se les suministra con cisternas. En la zona urbana, la cooperativa de agua atribuye el problema a la capacidad de bombeo del tanque.

Otra de las zonas golpeadas por los incendios es la de los valles, que debe batallar por la falta de agua.

En las últimas horas la situación se complicó en Samaipata, en la comunidad El Empinado, donde el fuego destruyó las cañerías de agua y dejó sin el suministro del líquido elemento a unas 70 familias. San Juan del Rosario, otra comunidad samaipateña próxima, corre la misma suerte.

Además, en Postrervalle hay cuatro comunidades afectadas por la falta de agua desde hace más de dos semanas también por daños en la cañería. Entre ellas están Mosqueras y San Marcos.

Por su parte, el alcalde de Vallegrande, Casto Romero, lamentó que debido a la escasez, los bomberos voluntarios debían recorrer hasta 60 kilómetros para cargar agua y sofocar los incendios.

“Es triste que habiendo escasez para el consumo humano, se tenga que gastar el agua en apagar incendios, porque en su mayoría son provocados”, expresó la autoridad.

Familias

El alcalde de Concepción, David Mollinedo, explica que solo en este municipio son más de 15.000 las personas afectadas solo en el área rural. Mientras que el alcalde de San Rafael, Julio Alvis, calcula que en su municipio hay más de 1.000 familias que carecen de agua.

El vocero del Comité de Crisis, Alberto Alpire, comentó que en esta época se suele racionar agua incluso para el consumo humano y se espera que esto se vaya solucionando en los próximos meses.

Agregó que actualmente los principales afectados son los animales, por lo que aún no se tiene una cifra de familias afectadas en el departamento.

Alpire informó que el martes despacharon 60 fardos de forraje que permitirán alimentar a 1.500 reses que se encuentran en riesgo en San Marcos y Mosquera.