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Por: Jessica Vega Muñoz

El 5 de junio Miguel Castro (56) vivió la peor noche de su vida cuando vio que su familia se deshizo por manos de su propia esposa. La mujer asesinó a una de sus hijas gemelas, de 17 años, y a la otra la dejó malherida, incluso ella misma intentó suicidarse.

Castro llegó a su casa ese sábado, después de que una vecina le llamó para decirle que había ocurrido una tragedia. Dejó su trabajo y ya cerca de su vivienda, en el barrio Carlos Laborde en la zona de Los Lotes, vio a los policías en las afueras de su hogar. Entró corriendo para ver que sucedió y al percibir manchas de sangre por todos lados y a una de sus gemelas doblada en su silla de ruedas y cubierta con un paño, quedó en shock.

“Estoy destrozado, todo esto parece una pesadilla, pero es real, pido ayuda sicológica para mi hija y para mí. Ahora, lo que me queda es seguir cuidando de mi única hija gemela que está viva”, indicó el hombre.

Aseguró que en los 35 años que vivió con su esposa Griselda Salvatierra (55) nunca hubo un episodio de violencia, mucho menos nadie atentó contra la vida de sus hijas o de otras personas. A pesar de los problemas económicos y el poco ingreso de dinero al hogar durante la pandemia, la prioridad de ambos fueron sus niñas.

La vivienda donde ocurrió la tragedia continúa precintada

Las gemelas tenían un problema de motricidad en sus piernas. Ahora, Miguel pide ayuda no solo sicológica, sino también económica para continuar con las fisioterapias tratamientos que deben realizarle a su hija con capacidades especiales.

Apoyo

La directora de Asuntos Generacionales de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia dependiente de la Alcaldía, Roxana Ortiz, informó que se organizó un equipo multidisciplinario para dar asistencia a las víctimas directas e indirectas.

“Estamos coordinando toda la atención sicológica y de trabajo social para el papá y a la adolescente. Este trabajo que se hará en coordinación con los hospitales y centros de salud”, sostuvo.

La contención por el trauma que provocó el hecho de sangre llegará a todos, incluidos aquellos vecinos, entre ellos menores de edad, que presenciaron la violenta escena.

Por su parte, el padre de la adolescente sobreviviente pide que este apoyo no sea temporal porque para él, recordar el hecho de que su esposa haya acabado con la vida de una de sus hijas gemelas, este episodio es “una pesadilla”.

“Ella tiene que pagar, sé que cometió un delito, pero era necesario que vaya a un siquiátrico y sea internada ahí. A ella no la reconozco así, habla incoherencias y dice cosas que no tienen sentido. Ella no es la mujer con la que yo viví 35 años”, manifestó.

Nuevo hogar

La casa de esta familia, que estaba conformada por cuatro personas, quedó precintada desde el sábado 5 de junio. Miguel no ha logrado ingresar al lugar para recuperar algunas de sus pertenencias.

“Estoy viviendo ahora donde mi hermano y pido ayuda porque mi hija va necesitar su silla de ruedas que se quedó en la casa y la otra silla ya no se utilizará porque estaba llena de sangre. No tengo ni para la cama de mi hija, necesito ayuda”, clamó Castro.

El viernes por la tarde la gemela sobreviviente, que estaba internada en el hospital Japonés, fue dada de alta y se encontró con su papá.


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