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Berthy Vaca Justiniano

En la estrategia gubernamental posincendio, el presidente Evo Morales dio a conocer ayer un plan de 10 puntos, dirigido a recuperar la Chiquitania, entre los cuales destaca la construcción de pozos, represas y atajados para garantizar la dotación de agua potable a las comunidades y para el ganado, asentados en esa región.

Estas obras tendrán el financiamiento del Tesoro General de la Nación (TGN), sin contraparte económica de los municipios afectados ni de la Gobernación de Santa Cruz, afirmó el mandatario en un acto realizado en el aeropuerto internacional Viru Viru, donde dio su informe final sobre las operaciones encaradas por el Gobierno durante ocho semanas para exterminar el fuego que consumió 3,9 millones de hectáreas de bosques y pastizales.

Otro punto del plan denominado Tajibo, prevé una campaña de reforestación de las áreas afectadas; la creación de una escuela de bomberos en el oriente boliviano y la instalación de un comando operativo de reacción inmediata en zonas vulnerables frente a los incendios y otros desastres.

También anunció la reposición de las viviendas de 12 familias que fueron damnificadas por el fuego, la continuidad en el trabajo de las brigadas de salud y la dotación de servicios básicos.

“En la primera reunión que tuvimos con representantes de ganaderos, agroindustriales y pequeños productores, como el movimiento campesino, indígena e interculturales, me expresaron el pedido de agua para las comunidades afectadas. También me hablaron de cómo mejorar sus atajados y, por primera vez, escuché el pedido de represas”, manifestó Morales.

Inversión de recursos

Según datos divulgados por el presidente, se invirtieron $us 24,2 millones del TGN. Asimismo, indicó que las Naciones Unidas, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Fondo de Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), además de China y Corea, que, en total, aportaron $us 2.450.000.

Operaciones contra el fuego

Desde el 17 de agosto, cuando la Gobernación de Santa Cruz declaró desastre departamental a raíz de la proliferación de los incendios, el aparato estatal se hizo cargo del desastre organizando el Gabinete de Emergencia Ambiental que se asentó en Roboré y luego en el aeropuerto Viru Viru, para dirigir la estrategia contra las llamas, con la intervención de miles de hombres y máquinas por tierra, así como con una flota de 29 aeronaves por vía aérea.

El mandatario detalló que las operaciones terrestres fueron 2.190: en Roboré se realizaron 828; en San José de Chiquitos, 105; en Charagua, 113; en San Ignacio de Velasco, 443; en Concepción, 288; en San Antonio de Lomerío, 74; en San Rafael, 57; en San Matías, 85; en Puerto Suárez, 151, y en El Carmen Rivero Tórrez, 46.

Por vía aérea, destacaron los desplazamientos del avión estadounidense Global Supertanker y el bombero ruso Ilyushin, con 210 descargas entre ambos que, en conjunto, rociaron 13.619.000 de litros de agua.

Desde el 23 de agosto hasta el 9 de octubre, el Supertanker realizó 58 descargas en Roboré; 23 en San Ignacio de Velasco; 30 en Concepción; 3 en San Rafael; 10 en Puerto Suárez; 16 en San Antonio de Lomerío; 2 en San José de Chiquitos; 4 en Rincón de la Victoria (Tarija) y 2 en el Parque Tunari (Cochabamba). Un total de 149 descargas en las que se liberaron 11.179.000 litros de agua.

El avión Ilyushin realizó 2 descargas en Roboré, 11 en San Ignacio de Velasco, 28 en Concepción, 4 en San Rafael, 6 en Puerto Suárez y 10 en San Antonio de Lomerío, totalizando 61, en las que se descargaron 2.440.000 litros.

El helicóptero canadiense de doble hélice Chinook hizo 2.600 descargas; el SuperPuma, 197, que sumados a otras aeronaves de menor capacidad en total liberaron 11.157.000 litros de agua. “La descarga de agua de manera conjunta es de 24.776.137 litros”, precisó el jefe de Estado.

Acto de reconocimiento

Al final del informe presidencial, el ministro de Defensa, Javier Zavaleta, entregó distinciones a los equipos extranjeros que, con sus aeronaves, estuvieron en el acto de despedida en la zona de carga del aeropuerto cruceño.

Recibieron plaquetas de reconocimiento las tripulaciones del Supertanker, del Ilyushin, del Chinook y de otras naves. “Descansaremos un par de días en Santa Cruz antes de partir. misión cumplida en Bolivia. No sabemos a dónde iremos a trabajar, pero seguramente seguiremos en Sudamérica”, dijo Marcos Valdez, alias ‘Taco Loco’, del Supertanker.

“Trabajamos duro para apagar el intenso fuego y nos fue bien. Hemos combatido fuegos bravos como este en otros lados, pero cada incendio es diferente”, explicó Ryan O’Herron, piloto del Chinook, mientras posaba para una foto con su plaqueta de reconocimiento. También se destacó el trabajo de bomberos y voluntarios en el combate al fuego.