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El sentimiento de dolor acompaña la despedida a un ser querido. La pandemia ha impuesto sus propias normas y ha modificado los ritos de despedida a un difunto. Las ceremonias y velorios están restringidos. Esta ausencia del último adiós acrecienta el sentimiento de culpa y alimenta una irresponsabilidad desmedida.

Alejandra Covarrubias, jefa de la Unidad de psicología del Instituto Oncológico del Oriente Boliviano, plantea adaptar los ritos de duelo a las nuevas circunstancias y recomienda algunas dinámicas que permiten descargar el dolor. La profesional participó en el programa EL DEBER Radio, ¡Qué semana! que se emite los sábados por la mañana.

“Nadie ha estado preparado para ver tanta muerte de seres conocidos y cercanos que están falleciendo”, dice la psicóloga. El duelo es un proceso difícil que se torna más complicado cuando la pandemia altera la rutina que conocemos. “Hasta nuestros ritos de despedida han cambiado, se han modificado y no podemos acercarnos al féretro para el último adiós”, complementa Covarrubias.

Todos se han visto afectados por estos cambios que incrementa, en muchos casos, el sentimiento de culpa. “A veces es tan fuerte que puede desencadenar una depresión”, añade la experta.

En Psicología, se determinan 5 fases del duelo. La psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross sintetizó uno de los modelos más célebres en todo el mundo. Las etapas recorren los estadios de la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. No hay un tiempo determinado para cada fase, más bien, la persona determina cuándo se complementa cada uno de los estadios.

Covarrubias destaca el valor del tiempo para transitar por cada una de estas fases hasta llegar a la aceptación. “La resignación -  dice- nos permite entender la ausencia del ser querido. Con la aceptación se aprende a vivir con esa sensación”.

Al mismo tiempo, propone algunas formas de adaptar las ceremonias del duelo para despedir a un ser querido. “La tecnología permite una videollamada mientras se encuentra en internación”, adelanta. El dolor se canaliza mediante una carta de despedida o en “el recuerdo de las cosas positivas de esa persona”.

La psicóloga enfatiza la importancia del lenguaje no verbal. Son momentos difíciles para decir algo, pero Covarrubias sugiere gestos como “agarrar la mano o sostener un abrazo’ como la mejor demostración de acompañamiento.

La mejor medicina es el amor que tengamos a nuestros seres queridos, disfrutar el día a día a pesar de que una puerta nos distancia”, manifiesta en el programa ¡Qué Semana!, de EL DEBER Radio. 

Covarrubias receta la importancia de mantener pensamientos positivos que, de alguna manera, reconfortan a la persona. “El pensamiento, la energía, la oración son fuerzas muy poderosas” en estos momentos de duelo.

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