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A las 22:30 de la noche de este domingo, Alejandro Cabrera Pizarro, conductor de la camioneta que fue robada la semana pasada en San Germán, no resistió la gravedad de sus heridas y falleció.

La familia de la víctima se trasladó a Yapacaní para acompañar a Cabrera, que fue operado en dos ocasiones tras ser baleado en el asalto. Sin embargo,  no logró sobreponerse y la noche de este domingo perdió la vida.

“Mi hijo era cariñoso y perdió a su padre hace seis meses; ahora está dejando en la orfandad a su hijo de siete años, el niño no sabe que su papá ha muerto. Él me cuidaba, me decía: 'mamá, cuídate; que no le pase nada porque la necesito”, lamentó entre lágrimas la madre de la víctima del atraco.

Alejandro Cabrera, de 35 años, conducía la camioneta Toyota Hilux de propiedad de Benito Mamani Laura, de 40 años. Ambos habían partido desde la capital cruceña y tenían como destino Ivirgarzama, en el trópico cochabambino.

La madrugada del pasado sábado, dos sujetos en una vagoneta blanca Toyota Ipsum interceptaron a Mamani y a Cabrera para robarles el vehículo. Varios de los disparos impactaron en Cabrera, provocándole heridas muy graves. El propietario de la Hilux logró salir ileso del ataque, pues huyó del lugar y ninguno de los dos balazos lograron alcanzarlo.

Horas después, Diprove logró recuperar la camioneta y detener a José Andrés Quintanilla alias “ Quintana”. En su primera declaración, confesó haber disparado en contra del conductor de la camioneta con un arma calibre nueve milímetros.

Cabrera Pizarro era el tercero de 4 hermanos, tenía esposa y un niño de 7 años. La familia trasladará el cuerpo del fallecido desde una clínica de Yapacaní, donde estaba internado, hasta Santa Cruz para velarlo y darle sepultura. 

Mientras tanto, el principal acusado por este crimen espera su audiencia cautelar que fue suspendida para este lunes.

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