Una familia integrada por un padre boliviano, una madre venezolana y sus dos hijos llegó a Santa Cruz de la Sierra tras sobrevivir a los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio. Dejaron atrás un hogar destruido y una experiencia que, aseguran, les cambió la vida para siempre.
La familia arribó al aeropuerto internacional de Viru Viru como parte de un proceso de retorno coordinado por el Estado boliviano. Durante esta etapa de transición recibirá asistencia humanitaria y permanecerá por un mes en una vivienda temporal facilitada por Aldeas Infantiles SOS Bolivia, mientras que la Gobernación de Santa Cruz cubrirá los gastos de alimentación.
Los padres contaron que apenas se habían mudado a una de las zonas más afectadas, Catia La Mar, cuando ocurrieron los sismos. En medio del caos, su única prioridad fue reunirse y poner a salvo a sus hijos. Una alerta enviada por una amiga les dio apenas unos segundos para abandonar el departamento antes de que colapsara.
"Queremos dar gracias a la Cancillería, se portaron muy bien con nosotros, nos ayudaron desde el primer momento que nos pusimos en contacto. Fue una amiga que tenía la aplicación de los temblores, fue ella quien nos avisó en ese momento y pudimos salir y, bueno, coger lo poco que se pudo. Fueron segundos, no te sabría decir, la verdad es algo que te queda marcado. No sabes el tiempo que pasó en ese momento, tratar de agarrar las cosas, tus hijos, lo primero que se puede. Regresamos y, bueno, ya todo estaba abajo", relató Ruddy D'Alencar, ciudadano boliviano.
Su esposa, Yuris Albornoz, recordó que lograron escapar a tiempo, aunque el impacto de lo vivido permanecerá para siempre en ellos. También lamentó que muchas otras familias no corrieran con la misma suerte y aún sean buscadas en medio de los escombros.
"Logramos salir al momento, sí, pero no es fácil, la verdad es algo que te marca para toda la vida. Aparte de perder tanto, cuesta tanto conseguir las cosas. Sabemos que Venezuela es un país que ha atravesado tantas cosas difíciles. No se puede contar la cantidad de fallecidos, de víctimas, pero gracias a Dios nosotros logramos salir", expresó.
La familia fue recibida en Bolivia en calidad de refugiada y permanecerá durante un mes en un refugio temporal. Aunque lograron salvar lo más valioso, sus vidas, las pérdidas materiales quedaron atrás. Con la voz entrecortada, Albornoz reconoció que ahora deberán empezar nuevamente.
"Mi esposo nos logró sacar al momento, antes de entrar en crisis pudimos salir, pero no todos tuvieron la misma suerte. Vamos a comenzar de cero, de cero totalmente. De cero nos vemos acá, con los niños. Gracias a Dios hermos recibido ayuda. Estamos muy agradecidos de que acudieron al llamado de mi esposo", expresó visiblemente afectada.