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La lluvia que cayó en los últimos días sobre las comunidades aledañas a las cuencas de los ríos Yapacaní e Ichilo, dejó a decenas de familias con poco o nada de sus pertenencias.
El sábado lograron desalojar a varias de ellas, pero todavía existe gente que está aislada en algunas comunidades.


El director de Seguridad Ciudadana y subdirector de gestión de riesgo de la Gobernación de la provincia Ichilo, Willy Ventura Requena, explicó que a las 18:00 de ayer se trasladó a Puerto Grether (54 km de Yapacaní) una comisión integrada por funcionarios de la comuna yapacanisense y de la Gobernación llevando víveres, agua, frutas, colchones, medicamentos y ropa. “Muchas familias lo han perdido todo, sus casas quedaron inundadas hasta el techo, están con solo short y calzados, y sus sembradíos bajo el agua”, relató Ventura Requena.


Las autoridades de Yapacaní organizaron cinco grupos para realizar operativos de auxilio a los pobladores afectados, pero hay sitios donde no han podido acceder, pese a que el agua ha bajado un poco su nivel en las áreas inundadas.


Entre los lugares donde no se sabe cuál es la situación de sus habitantes figuran las comunidades San Juan, Punta Rieles y María Auxiliadora.

Pedido de auxilio
El subgobernador de la provincia Ichilo, Jorge Edson Ureña Gutiérrez, envió por los medios de información masiva, en particular en las redes sociales, un SOS para los damnificados por las cuencas hidrográficas de la región.
“Quiero acudir a su buen corazón de cada uno de ustedes para pedirles su colaboración con ropa, víveres, agua, medicamentos y todo lo que se pueda aportar para las familias de las comunidades, como por ejemplo Puerto Grether y otras poblaciones rurales de la provincia Ichilo. Ellos están solo con la ropa del cuerpo y se los van a agradecer de todo corazón. Cualquier ayuda por favor depositarla en los ambientes del CIAT Yapacaní, la Subgobernación de Ichilo o llamar al teléfono 932-2001 para enviar a recoger el donativo”, dice el mensaje.


La comisión de la Subgobernación y la de Red de Salud que recorrió la zona afectada entre el puente Ichilo y la comunidad  Puerto Grether informó que a cinco familias las evacuaron a las zonas altas y sobre todo a la carretera Santa Cruz-Cochabamaba, por la seguridad de esos sitios, pero no tienen con qué protegerse de la inclemencia del tiempo.


Ureña indicó que el comportamiento de las aguas del río Ichilo fue presentando gradualmente una tendencia descendente en relación con lo que marcó al caer la tarde del sábado, cuando se produjo la desgracia de decenas de familias. De acuerdo al informe del Searpi, la crecida alcanzó una altura de 13,79 metros.  

Riesgo constante
José Fernández, de Santa Fe, que está en el sector este del río Yapacaní, indicó que “el riesgo es permanente” en esa zona “porque no hay defensivos, y  porque también varias empresas han desmontado cerca de las corrientes, donde los grandes árboles frenaban la fuerza del agua.  

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