Casi a medianoche de este martes, una mujer bioquímica farmacéutica fue asaltada y despojada de sus pertenencias por tres ciudadanos de nacionalidad peruana que estaban en poder de armas de fuego para intimidar a sus ocasionales víctimas.
Según la denuncia, todo sucedió al frente del hospital Japonés cuando la víctima, Ángela María Álvarez Justiniano, bioquímica farmacéutica, salió de la farmacia donde trabaja para comprarse un pollo. Como el lugar es oscuro decidió salir en su auto que estaba estacionado en el lugar y al intentar abrir la puerta fue interceptada por sujetos en una motocicleta que le colocaron un arma de fuego en la cabeza, le rompieron el vidrio de la ventana del vehículo para despojarla de su billetera y de otras pertenencias.
Luego trataron de escapar, pero la víctima empezó a pedir auxilio a gritos y alertó a personas del lugar. De inmediato salieron funcionarios de funerarias, de otras farmacias y transeúntes, logrando cortarles el paso. Fueron capturados dos hombres y una mujer con su niño en brazos.
Luego se llamó a la Policía, llegó una patrulla a cuyos efectivos fueron entregadas las tres personas. Según la denuncia estando ya detenidos los asaltantes lanzaron amenazas a la farmacéutica asegurando que tenían su dirección y por eso la siguieron. Incluso le dijeron que conocían a sus familiares y que después se vengarían.
Alfredo 'Quitito' Álvarez, exjugador profesional de fútbol contó que ante gritos de su hija llegó para auxiliarla. “Como en ese momento no había quién nos ayude y al escuchar los gritos de mi hija me cruce al frente del hospital Japonés para pedir ayuda a policías. Me enteré que hace más de un año que el hospital no cuenta con servicio de policías como antes, tampoco de gendarmes”, dijo el padre que agradeció la acción rápida de las personas que hicieron posible la detención de los asaltantes.
Los detenidos fueron trasladados a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) donde se iniciaron las investigaciones y la fiscal Rocío Medrano tomó conocimiento del hecho.
Las primeras pesquisas señalan que los extranjeros tienen antecedentes penales y habían llegado de La Paz, donde son buscados por hechos delictivos.