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Una fiscal, miembro del Ministerio Público de Santa Cruz, sufrió por más de tres meses el acoso de un sujeto que le mandaba mensajes al celular, le dedicaba canciones y que consiguió ganarse parte de su confianza, hasta que los mensajes dejaron de ser normales para convertirse en elementos de un acoso sexual violento.

La fiscal se vio obligada a denunciar al sujeto y pedir ayuda a los investigadores de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) y de la Fiscalía Departamental de Santa Cruz.

Según los informes a los que accedió EL DEBER, la fiscal, angustiada, acudió a la Felcv  para denunciar al sujeto, que poco después fue arrestado para ser investigado por los agentes policiales que se movilizaron de inmediato.

De acuerdo con las primeras declaraciones de la fiscal, este capítulo oscuro en su vida comienza en el mes de junio cuando empezó recibir en su teléfono celular mensajes de un sujeto que la saludaba con mucha atención y respeto, y que decía conocerla. 

El hombre, que no tuvo reparos en dar sus datos personales, le dijo a la fiscal que la conoció en su oficina. La víctima le dio su número de celular y chatearon por algún tiempo de forma amigable. Sin embargo, luego le pidió que le envíe una fotografía a través del WhatsApp.

En principio, la representante del Ministerio Público no accedió al pedido, pero ante la insistencia permanente del sujeto y debido a que le dedicaba canciones día y noche, ella le envió una imagen suya.

Sin embargo, la fiscal recibió como respuesta  una fotografía de las partes íntimas del denunciado, por lo que bloqueó sus contactos con él.

Pese a esto el sujeto seguía llamándola, es más, la citó en el Parque Urbano, pero ella no acudió. La tarde del lunes 28 de septiembre la convocó a un nuevo encuentro en la plaza Blacutt.

La mujer fue a la hora solicitada, pero el sujeto no apareció. La fiscal solicitó apoyo de los agentes de la Felcv, que al día siguiente, el martes 29 de septiembre, realizaron un rastrillaje de la zona desde donde se originaban los contactos y lograron dar con su paradero. 

El individuo ahora deberá defenderse de la acusación de acoso sexual. La Fiscalía y la Felcv esperan los informes forenses y sicológicos realizados a la funcionaria judicial que denunció el caso.