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Los vecinos de Palmera II, del municipio de Cotoca, fueron testigos no solo del doble feminicidio de una madre y de su hija a manos de quien era esposo y padrastro, sino también de la muerte del autor del crimen, ya que éste se quitó la vida en el mismo barrio.

Luego de cuatro días de búsqueda, utilizando drones y rastreo con canes y efectivos de diferentes unidades, ayer por la mañana la Policía dio con el cuerpo sin vida de Fernando Mesa Arancibia, sujeto que huyó tras victimar a su esposa e hijastra, con golpes de una picota.

El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), José María Velasco, indicó que Fernando se había escondido en un monte, a solo unas cuadras de donde vivía con su familia, y que se ahorcó con un cable.

Al momento del hallazgo, el autor del doble feminicidio estaba en posición decúbito dorsal, por el mismo peso de su cuerpo cayó al suelo. Ya estaba en estado de descomposición, pero una placa dental de oro fue clave para corroborar su identidad.

Se confirmó el hallazgo sin vida del feminicida (...) los primeros días de búsqueda; como conocía bien el terreno, debió camuflarse para ocultarse, pero ahora hemos confirmado con Laboratorio y Escena del Crimen que Fernando tenía unos incisivos de oro y eso ayudó a reconocerlo”, dijo Velasco.

El lugar donde se encontró al feminicida era de difícil acceso, entre los árboles y malezas, lugar donde se quitó la vida.

Algunos vecinos de la zona indicaron que vieron a un hombre deambular por las calles, incluso temían que el feminicida regresara a su casa por ropa o ingresara a otras viviendas. “Como las casas no tienen bardas y no es muy seguro, teníamos miedo de que aparezca”, indicó una de las vecinas.

En tanto, los cuatro niños de 1, 2, 3 y 10 años, hijos de las dos mujeres victimadas, quedaron a cargo de sus familiares, quienes aún esperan brindarles ayuda sicológica.

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