Escucha esta nota aquí

Después de las peripecias que tuvo que pasar en busca de justicia una mujer de 25 años, golpeada por su pareja y con su bebé en brazos, la Fiscalía informó de que hizo reiteradas representaciones para que se restituya a los médicos forenses en la Estación Policial Integral (EPI) del Plan Tres Mil.

Hace más de dos meses que esta estación policial, una de las más grandes del país porque cuenta con helipuerto, cámara Gesell y amplios salones para actos, contaba con la presencia de dos médicos forenses, pero de repente fueron retirados para ser concentrados en el octavo anillo de la avenida Cristo Redentor, en las nuevas instalaciones del Instituto de Investigaciones Forenses.

El Plan Tres Mil cuenta con 350.000 habitantes, pero en la EPI también se atiende a gran número de personas que pululan desde la Villa Primero de Mayo en busca de la solución a diversos casos, especialmente de violencia contra la mujer, niños y adultos.

El fiscal asignado a varios casos Cirilo Chambilla explicó que se hicieron las representaciones para que se pueda considerar la presencia de forenses en esa EPI como había antes.

Para la Fiscalía, la EPI del Plan Tres Mil recibe mínimo hasta tres casos de violencia contra la mujer por día y lo lamentable es que las mujeres que buscan justicia, que llegan agredidas física y sicológicamente, la mayoría deben pasar toda una odisea. Cuando necesariamente se requiere el examen legal forense deben trasladarse desde el Plan Tres Mil hasta el octavo anillo a las oficinas del IDIF.

La estación del Plan Tres Mil también recibe denuncias diarias por violencia familiar de víctimas del distrito 7 de la Villa Primero de Mayo.

La impunidad se impone

El riesgo para las mujeres víctimas de violencia de que sus pedidos de justicia queden en la impunidad es grande. Según testimonios recogidos por EL DEBER, de policías y fiscales del Plan Tres Mil, por ejemplo una mujer como la que llegó con su bebé en brazos, golpeada y de escasos recursos, tendrá que disponer de mucho tiempo para cumplir con lo que dice ese requisito indispensable.

No tienen dinero y deben tomar micro para irse al octavo anillo, zona norte.

Mínimo en ir y regresar al Plan Tres Mil tardan casi cinco horas, porque en el IDIF deben esperar el turno de atención. “Esas cinco horas, más el tiempo que tardan en acudir y sentar la denuncia, tranquilamente pasan las 8 horas, y si hay detenidos, ya presionan con abogados para salir en libertad”, aseguró el fiscal Cirilo Chambilla, quien expresó su preocupación.

A estas carencias cada día se suman dramáticas historias que cuentan los policías y el personal de la Fiscalía. Una mujer policía comentó: “Es una pena, a este módulo llegan mujeres muy pobres y pidiendo auxilio para que les hagan justicia”.

“La mayoría es por violencia por parte de sus parejas. No tienen dinero y es increíble, tenemos que enviarlas al forense, y cuando les decimos que es en el octavo anillo, zona norte, muchas prefieren no ir. No tienen plata, son pobres, muchas veces nosotros les damos para su micro, pero eso no puede seguir así”, dijo.

“Es verdad lo que dicen los policías, les dan; eso no puede ser. Nosotros también hacemos lo mismo, a veces sacamos de nuestro bolsillo para el transporte de estas humildes mujeres”, dijo el fiscal Chambilla.

Tres cautelares por violencia

La tarde de ayer, el fiscal Chambilla llevó a tres hombres a cautelares. La primera es un hombre que violó y agredió a golpes a una mujer de 71 años. La víctima presentaba lesiones en el rostro y el agresor fue enviado a Palmasola.

Poco después el mismo fiscal presentó ante el juez al concubino de la mujer de 25 años que fue agredida y que peregrinó en busca de justicia con su bebé en brazos.

La mujer tenía todo el rostro golpeado por su pareja. Ella tiene tres hijos, dos niñas de 9 y 6 años para su primer esposo.

El niño de 11 meses que cargaba cuando acudió a la EPI y al forense es hijo del sujeto que la golpeó y que ayer fue detenido y enviado a la justicia por violencia. La víctima tiene 15 días de impedimento.

El fiscal presentó a otro hombre ante un juez, que del mismo modo fue enviado a la cárcel. En este caso golpeó a su esposa hiriéndola en el rostro

Tags