Santa Cruz de la Sierra amaneció este viernes con un "surazo" y llovizna, obligando a la población a salir de sus hogares con ropa de invierno. Desde la noche del jueves, la lluvia no cesó y provocó anegamientos en varias calles y avenidas de la ciudad, dificultando tanto el tránsito vehicular como el desplazamiento de peatones.
A las 08:00, el termómetro marcaba 16°C, con una sensación térmica de 14°C, debido a los vientos helados que acompañan el ingreso del frente frío.
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), se prevé cielo nuboso y temporalmente cubierto, acompañado de lluvias y tormentas eléctricas aisladas. Además, se estiman acumulados de lluvia entre 20 y 40 milímetros, con una humedad relativa que variará entre el 70 % y el 90 %.
La institución también informó que durante la mañana los vientos permanecerán calmos, mientras que por la tarde se registrarán corrientes provenientes del sudeste, con velocidades de entre 15 y 30 kilómetros por hora. Las temperaturas mínimas alcanzarán los 13°C, mientras que la máxima será de 17°C.
La población se adapta su rutina al frío
En las calles se evidenció una mayor cantidad de personas esperando el servicio de transporte público, muchas de ellas resguardadas con paraguas y ropa abrigada. Abrigos gruesos, gorros de lana, chompas, pantalones térmicos e incluso botas de invierno comenzaron a formar parte del panorama habitual de la jornada.
En distintos puntos de la ciudad se observó una menor circulación de micros y trufis, ya que muchos conductores reducen la velocidad por precaución ante las calles mojadas y el clima adverso.
Además, presuntamente debido a la tormenta eléctrica de la madrugada, algunos semáforos no funcionan con normalidad, como en intersecciones del cuarto anillo.
Ante las bajas temperaturas, los puestos de comida callejera también aprovecharon el clima para ofrecer bebidas calientes y tradicionales. Café, chocolate caliente, té de manzanilla, api y tojorí fueron algunas de las opciones más buscadas por quienes intentaban combatir el frío durante las primeras horas del día.