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El fuego sigue avanzando en distintas zonas del departamento y del país. En las últimas horas las llamas provocaron zozobra en el Chaco cruceño, en especial en el municipio de Lagunillas. El alcalde, Héctor Contreras, alertó que el fuego es de magnitud y amenaza a las comunidades, especialmente a Caraparicito, por lo que se necesita con urgencia la atención del nivel central con aviones.

A esta zona de desastre se suma Postrervalle, donde la población y bomberos tuvieron que buscar refugio cerca al río ante la imposibilidad de hacer frente a las llamas. En el municipio de Macharetí (Chuquisaca) igual piden auxilio.

Comunarios lideran acción

Contreras explicó que en algunas zonas de Lagunillas se está evacuando a la población que es mayoritariamente indígena, mientras que en otras poblaciones son los mismos comunarios, con ayuda de unos pocos bomberos, los que están tratando de sofocar las llamas.

Agregó que a inicios de semana se pensó que el incendio podría ser controlado, pero en las últimas horas se reactivó y se volvió de magnitud. “Necesitamos la ayuda inmediata de helicópteros y del Ejército. No solo está en peligro la población, sino que también la actividad petrolera podría potenciar el desastre”, alertó.

Las llamas igual se aproximaron a la planta Incahuasi, lo que aumentó la alerta en la zona. Aunque cerca del mediodía el ministro de Defensa, Fernando López, escribió en su cuenta oficial: “Estamos trabajando en el incendio de Incahuasi, abriremos brechas para crear cortafuegos. La empresa Total ya tomó todas las previsiones al interior de la planta”.

Minutos después, la empresa Total Bolivie E&P, agregó que como medida de seguridad se tuvo que parar la producción de gas, aunque se mantiene especial atención a las cámaras de monitoreo instaladas en los pozos de gas. Además que se dispone de un dron para monitorear un probable reinicio del fuego. No hubo necesidad de evacuar al personal de la planta ni del campamento.

Según el último informe del ministro de Defensa, en el país se tenía 1.149.000 hectáreas afectadas por los incendios. De estas, la mayor parte está en Santa Cruz con 679.000. Los restantes están en: Cochabamba (17.496 hectáreas), La Paz (2.076), Tarija (1.114), Beni (449) y Oruro (287). Además, en Chuquisaca especialmente citó la población de Macharetí.

En esta última zona, el dirigente guaraní, Bernardo Flores, precisó que hay al menos dos incendios en la zona sur y norte de la comunidad Timboycito y son de magnitud porque amenazan a la población, por lo que ya se comenzó a evacuarla.

Remarcó que es difícil combatir el fuego por tierra porque es en un lugar sin acceso; la cisterna solo puede ingresar a cierta zona, el resto del ingreso es a pie.

“El fuego se salió de control y afecta mucho a la naturaleza y hay temor que afecte a la gente. Está muy cerquita. Pedimos ayuda al Estado incluso por vía aérea, este fuego afecta mucho, incluso a la naturaleza; ha consumido parte del parque Aguaragüe”, sostuvo.

El responsable de Salud y Educación de Macharetí, Cristian Echimba, detalló que está consumiendo la serranía del Aguaragüe.

Postervalle

El presidente del concejo de Postrervalle, Ariel Quezada remarcó que aún el fuego está activo, amenazando a las poblaciones y sigue sumando daños; se estima que son más de 90.000 hectáreas consumidas, de estas 1.500 son sembradíos de pastos para el ganado y frutas de papaya y guineo.

“Dan ganas de llorar por el desastre. Se está consumiendo el esfuerzo y sacrificio de años de la población”, sostuvo a tiempo de explicar que están haciendo gestiones ante el Ministerio de Defensa y la Gobernación para que los asistan por vía aérea. Ayer ya se realizó un sobrevuelo por la zona, en el que se puede observar una gran cantidad de humo.

Maní y Guayaba son las dos primeras tortugas sobrevivientes del fuego en San Ignacio

Dos tortugas son las primeras sobrevivientes del incendio en el municipio de San Ignacio de Velasco. Fueron rescatadas la noche del martes por voluntarios que trabajan en la zona desde hace semanas.

Las tortugas fueron nombradas como Maní (la más grande) y Guayaba (la más pequeña), las rescataron por la comunidad San Javierito, una de las más afectadas por los incendios en este municipio.

A simple vista Guayaba es la más inquieta. En un video de cerca de dos minutos se la puede ver todo el tiempo intentando caminar mientras que Maní permanece quieta en su caparazón.

La jefa de la Unidad de Tierras Bajas de la Dirección General de Biodiversidad y Áreas Protegidas de este ministerio, Paola Montenegro, explicó que ambas estaban deshidratadas, por lo que lo primero que se hizo fue alimentarlas y suministrales complejo B.

Mario Zambrana, especialista del zoológico municipal de Santa Cruz de la Sierra, quien está ayudando en la zona, explicó que ambos animales estarán en monitoreo y, si no presentan alguna complicación de salud, serán reinsertadas en un lugar cercano a la zona donde fueron rescatadas.

“La idea es que todos los animales que podamos rescatar los estabilicemos y luego se los pueda devolver a su hábitat. Salvo que encontremos algunos que por su estado de salud tengan que ser derivados a refugios”, remarcó.

Mientras se sigue con el trabajo de instalación de bebederos y alimentos en la zona. La actividad a favor de los animales está integrada por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, por Ser Fauna, Bioparque Play Land y por personal del zoológico municipal de Santa Cruz de la Sierra. Además, Alas Chiquitanas está canalizando alimentos y medicina.

Montenegro explicó que se subdividieron en dos grupos: uno que realiza rastrillajes en campo abierto y el otro se encarga de la Fexposiv, un espacio que se alistó para albergar a los animales refugiados.

En las tres zonas (Campamento y Chirimoya y en cabeza de Toro) que se dejó alimentos, los voluntarios evidenciaron que estos ya fueron consumidos por los animales. “Nos llena de alegría saber que están llegado los animales a alimentarse”, remarcó Montenegro.

A Maní y Guayaba se suma una sobreviviente más, una tortuga adulta que fue rescatada el fin de semana por los voluntarios del campamento en la reserva de Copaibo, quienes aún la están alimentando y cuidando hasta la fecha. En esta última zona, hace más de dos semanas se rescató otra tortuga, aunque a las pocas horas falleció. Tenía severas quemaduras.