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Más de dos meses de incendios forestales en el país dejan devastación y pesar por la pérdida de dos vidas humanas, la de un comunario en Cochabamba y la de un bombero en la Paz, que perecieron este fin de semana cuando peleaban cuerpo a cuerpo contra el fuego. Según los reportes oficiales, más de 1,7 millones de hectáreas de bosque y pastizales ya han sido consumidas por el fuego solo en el departamento de Santa Cruz, donde la Gobernación pide investigar los incendios que hacen presumir que gente estaría prendiendo fuego a propósito.

Ayer, por la mañana, el mismo presidente Evo Morales confirmó que los incendios se cobraron la vida de dos personas. “Tenemos dos bajas, el de Sacaba (Cochabamba), un joven, y ahora un policía. Toda nuestra solidaridad, nuestro apoyo a la familia y hay que reconocer el esfuerzo que hacen algunas instituciones y la gente no conoce”, manifestó.

Una de las víctimas es Jorge Hinojosa Vela (22), que falleció por inhalación de monóxido de carbono generado por el humo, tras una presunta caída mientras ayudaba a sofocar un incendio en el Parque Nacional Tunari, a la altura del cerro Bella Vista, en Sacaba. El joven fue reportado como desaparecido la tarde del sábado mientras ayudaba con las tareas de sofocación y su cadáver fue hallado el domingo.

La otra víctima es el suboficial segundo Lucio Emilio Mamani, efectivo de Bomberos, que cayó a un barranco de 300 metros luego de participar en la mitigación de un incendio, que afectó el fin de semana la serranía de Coroico, en los Yungas de La Paz. “Tengo una mala noticia, lamentablemente ayer los bomberos estaban en Coroico, han apagado el incendio y un bombero, hermano policía, se ha caído al barranco (...). Me acaban de informar, lo encontraron fallecido”, dijo Morales en Santa Cruz, al informar sobre el triste desenlace que corrió este bombero cuando cumplía labores.

La Policía nacional lo declaró héroe de la institución verdeolivo.

Afectaciones

Entre tanto, suman los daños por los incendios forestales. El último reporte del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, da cuenta que desde 1 enero hasta el 29 de agosto, los incendios han consumido 1.718.987 hectáreas en 16 municipios cruceños, de las cuales 1.005.849 (58,51%) son de pastizales y 713.137 (41,48%) de bosques. El reporte hasta el 25 de agosto daba cuenta de una afectación de 1.213.683 de hectáreas, siendo 699.121 de pastizales y 514.562 hectáreas de bosque.

Por su parte, el Sistema de Alerta Temprana por Incendios Forestales (Satif), de la Gobernación, registraba hasta el 31 de agosto una afectación de 1.570.000 de hectáreas de bosques y pastizales. La nubosidad que caracterizó los últimos días dificultó la actualización de los datos. Ayer, la Gobernación cruceña alertó de que siete áreas protegidas ya han sido afectadas por el fuego, en alguna proporción.

Si bien el director del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), Enrique Bruno, dio a conocer que el riesgo de incendios forestales en el departamento bajó del 70%, la semana pasada, a un 30% debido a las condiciones climáticas y a las lluvias de días pasados, los incendios forestales persisten en al menos diez municipios.

Ayer la situación más crítica estaba en Concepción, donde había cuatro frentes de incendio, pero además se reportaban incendios activos en San Antonio de Lomerío, San Matías, San Ignacio de Velasco, Roboré y Puerto Suárez.

En Roboré se registró un nuevo punto de incendio en la comunidad Santa Teresita, al sur de Taperas, en donde las llamas son de consideración. Hasta allá se han desplazado 120 soldados y 40 policías, informaron fuentes oficiales. Este lugar está a 120 kilómetros de la localidad de Roboré.

Pese a que el fuego se extinguió en el Valle de Tucabaca y Quitunuquiña, se enviaron patrullas para monitorear la zona.

Áreas de protección

La secretaria de Desarrollo Humano de la Gobernación, Paola Parada, descartó daños en sitios arqueológicos, como El Fuerte de Samaipata, pero alertó de afectaciones irreparables en áreas protegidas, por lo que exigió que se declare desastre nacional para activar medidas de recuperación.

Detalló que en el área protegida Laguna Marfil, de San Ignacio, el área quemada alcanza un 35% de su superficie, es decir, hay 24.869 hectáreas calcinadas; el Parque Nacional Otuquis registra un 20% de su superficie quemada, equivalente a 180.670 hectáreas; y el área protegida Ñemby Guasu, de Charagua, un 18% (216.834 hectáreas). Le sigue la unidad de conservación del patrimonio natural de Tucabaca, con 9%; el Parque Nacional San Matías, con un 7%; y las unidades de conservación del patrimonio natural Lomas de Arena y Laguna Concepción, con el 1% cada una.

Quemas provocadas

El director del COED denunció que en Concepción y Roboré se encontraron indicios de gente que está provocando incendios, utilizando algún tipo de combustible, por lo que pidió a las instituciones encargadas por ley que investiguen estos hechos.

“Se han encontrado indicios de combustible para prender fuego en lugares donde había incendios, por lo que se ha pedido a la Policía que se haga un despliegue para investigar estos hechos”, dijo Bruno.

Pidió a los que queman su tierra con fines agrícolas que dejen de hacerlo porque las condiciones climáticas no son favorables y el riesgo de que el fuego se descontrole, es alto. Hizo un llamado para que se refuercen las labores de fiscalización y se activen procesos por quemas ilegales.

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