Autoridades del Gobierno nacional, de la Gobernación de Santa Cruz y representantes de sectores vinculados al bloqueo en San Julián acordaron avanzar hacia una mesa de diálogo en Cuatro Cañadas con el objetivo de buscar una salida al conflicto que mantiene interrumpidas rutas estratégicas y afecta el abastecimiento hacia diferentes regiones del país.
La reunión se realizó este martes en la Casa de Gobierno, en la plaza 24 de Septiembre de Santa Cruz, y contó con la presencia de los ministros de Obras Públicas y Desarrollo Productivo, Mauricio Zamora y Óscar Mario Justiniano, respectivamente. Por parte de la Gobernación cruceña asistieron tanto el gobernador, Juan Pablo Velasco, como la vicegobernadora, Paola Aguirre. Además participaron María René Álvarez, presidente de la Asamblea Legislativa Departamental, y Mario Aguilera, asesor de la Gobernación. Desde San Julián llegaron concejales y representantes del sector productivo.
Durante el encuentro, las autoridades coincidieron en la necesidad de evitar enfrentamientos y priorizar el diálogo para destrabar el conflicto en San Julián que ya golpea a productores, transportistas y consumidores, principalmente en La Paz y El Alto, donde el desabastecimiento y el incremento de precios comienzan a sentirse con fuerza.
El gobernador Juan Pablo Velasco confirmó la predisposición de trasladarse personalmente hasta San Julián para instalar una mesa de negociación con todos los sectores movilizados y aseguró que no teme acudir a la zona del conflicto.
“No tuve miedo, fui dos veces como candidato, ¿cómo voy a tener miedo ahora de gobernador?”, afirmó Velasco, al tiempo de pedir a los dirigentes socializar la propuesta con las bases para garantizar la participación de todos los sectores que mantienen las medidas de presión en la carretera que conecta Santa Cruz con la Chiquitania y Beni.
La autoridad departamental también anunció que dentro de las propuestas de trabajo se encuentra el impulso al proyecto vial de la Brecha Casarabe–Núcleo 23–Núcleo 41, una demanda histórica de la región que, según dijo, será ejecutada de manera coordinada con el Gobierno nacional.
“Queremos que estén todos los sectores que están activamente en el bloqueo. Nosotros, jueves o viernes, cuando ustedes nos digan, vamos a estar en San Julián”, sostuvo.
Por su parte, la vicegobernadora Paola Aguirre pidió dejar de lado posiciones radicales y cuestionó los pedidos de renuncia del presidente Rodrigo Paz surgidos en algunos cabildos realizados en San Julián.
“No podemos hablar de diálogo si se pide la renuncia de un presidente”, manifestó Aguirre, quien además advirtió que Bolivia atraviesa una crisis económica y social que obliga a priorizar acuerdos antes que deriven en más conflictos.
La autoridad departamental remarcó que muchas de las demandas planteadas por los sectores movilizados son históricas y no corresponden únicamente a la actual gestión gubernamental. Sin embargo, insistió en que el bloqueo perjudica directamente a miles de familias bolivianas.
“Es una locura que en La Paz un kilo de pollo esté en 120 bolivianos”, señaló, al pedir que se levanten las medidas de presión para permitir el flujo de productos.
Bloqueo en San Julián afecta al occidente del país
En la misma línea, el ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, advirtió que el impacto de los bloqueos ya afecta el abastecimiento de alimentos, combustible y oxígeno en el occidente del país.
“No hay forma humana de que puedan comer todos los días. Ni siquiera tres veces al día, ni siquiera dos, y a veces ni una”, afirmó el ministro, en referencia a la situación que atraviesan familias de La Paz y El Alto.
Justiniano propuso que la mesa de diálogo se instale en el municipio de Cuatro Cañadas, específicamente en instalaciones de la planta de Emapa, por considerar que existen las condiciones necesarias para reunir a todos los actores involucrados.
Mientras tanto, representantes de sectores de San Julián valoraron la apertura al diálogo y garantizaron que el gobernador y los ministros podrán ingresar al municipio sin inconvenientes para dialogar con las bases movilizadas.
“No tenga miedo usted (gobernador), que va a llegar y va a ser aplaudido”, expresó uno de los dirigentes, quien además pidió definir de inmediato una fecha para la reunión en territorio bloqueado.
Las autoridades municipales de San Julián también solicitaron acelerar las conversaciones debido a la proximidad de la Expo Agro del Este y de las actividades por el aniversario del municipio, previstas para junio.
Al cierre del encuentro, las partes acordaron mantener contactos durante las próximas horas para definir el día y el lugar exacto de la reunión con los sectores movilizados, mientras persiste la expectativa de que el diálogo permita levantar los bloqueos que mantienen tensionado al departamento cruceño y al país.