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Entre las 3:00 y 4:00 de ayer, un grupo de antisociales atacó a los miembros de una familia en su propia casa y, a consecuencia de la agresión, resultaron heridos una chica, de 13 años, y su hermano, de 21, identificado como José Gandi Saavedra Peralta.

El hecho tuvo lugar en la calle Los Penocos del barrio Guapurú II, situado en la jurisdicción de la Villa Primero de Mayo, según la denuncia sentada por Mirtha Peralta, madre de los hermanos afectados.

La mujer explicó que la noche del sábado, cerca de su domicilio, hubo la serenata por el aniversario del barrio. Sus hijos, Rigoberto (22) y José Gandi participaron de la misma hasta que en horas de la madrugada tuvieron un altercado con unos sujetos, presuntos integrantes de una pandilla procedente del barrio El Paquió, aledaño al Guapurú II.

Embestida desproporcionada
Ante la belicosidad de los gavilleros, superiores en número, los hermanos salieron huyendo de la fiesta, con la intención de refugiarse en su casa, hasta donde llegaron unos 15 individuos, hombres y mujeres, y los golpearon. El más afectado fue José Gandi, pues sufrió una herida en la cabeza que requirió de 15 puntos de sutura en el hospital Japonés.

La bulla fuera de su vivienda despertó a Mirtha Peralta, que se levantó junto con su hija menor y comprobaron que las víctimas del clan eran sus seres queridos. Ambas intentaron calmar a los agresores, pero en respuesta recibieron ladrillazos que lanzaban al interior del inmueble.

Uno de los proyectiles, arrojado por una mujer, golpeó la boca de la chica y le rompió tres piezas dentales, además de que la desmayó.
“Hemos vivido momentos de terror. A mí también me patearon y la Policía no ha capturado a ninguno de los violentos. Los conocemos a todos porque viven en el otro barrio y pueden volver a hacernos daño”, dijo la progenitora de los lesionados.

Otro caso en la Pampa
La noche del sábado, a las 21:00, dos pandillas se enfrentaron en el barrio 16 de Julio en una esquina donde ‘tradicionalmente’ arman sus peleas y las casas sufren las consecuencias porque ‘llueven’ las piedras cada vez que chocan en ese punto, dijo una mujer.
“Los vecinos se armaron de valor y los corrieron; pero ahorita (16:30) estoy oyendo cohetes, quiere decir que se están convocando otra vez”, señaló la vecina, vía telefónica