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Por Marco A. Curi Melgar

Monseñor Sergio Gualberti, arzobispo de Santa Cruz de la Sierra, enfocó su homilía dominical en la decisión de las autoridades de suspender las restricciones sanitarias para contrarrestar el incremento de contagios del coronavirus. Para el líder religioso, esta decisión pone en riesgo la salud de la población.

“Un ejemplo de esta situación de desconcierto y confusión es la suspensión de las medidas sanitarias y de seguridad que se habían dictado para contrarrestar el avance descomunal del coronavirus, a causa de las presiones de corrientes egoístas, irracionales e interesadas, que ponen en riesgo no solo la vida propia sino la vida de los demás”, expresó el líder religioso durante la misa celebrada en la catedral cruceña.  

El 19 de enero, el ministro de Salud, Jeyson Auza, informó que la decisión del Consejo Nacional Estratégico para Emergencias Sanitarias fue de suspender la exigencia del carné de vacunación contra el Covid-19 y de pruebas negativas de detección PCR mientras dure la declaratoria de emergencia sanitaria, sin que esto signifique que se tenga que descuidar la responsabilidad que tiene cada boliviano de acudir a los centros de inmunización.

Esta medida que fue rechazada por la Gobernación de Santa Cruz y algunos municipios, como Sucre, La Paz y Cochabamba, porque trajo como consecuencia la relajación de la población al no asistir a los puntos de inmunización y de las pruebas anticovid.

En Santa Cruz, el martes 18 de enero, el Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) decide flexibilizar las medidas restrictivas de circulación definidas el jueves 6 de enero, que era hasta las 21:00 horas; ahora se pueden circular hasta la medianoche. El COEM del municipio cruceño también flexibilizó las medidas al detectar una disminución de los casos nuevos de covid-19 en Santa Cruz de la Sierra.

En su homilía, monseñor Gualberti también dijo que es el tiempo de construir juntos un sueño común de país, donde la verdad triunfe sobre la mentira, la equidad y rectitud a la injusticia, la honestidad a la corrupción, la libertad a la sumisión, el cuidado de la naturaleza y el medioambiente a la degradación y contaminación ambiental.

“El fruto del trabajo honesto a la ganancia producto del engaño, el contrabando y el narcotráfico y donde todos, en justicia, solidaridad y paz, puedan gozar de una vida digna”, expresó el líder católico.


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