Un operativo antidroga ejecutado en la localidad de Jorochito, municipio de El Torno, reveló que una lujosa quinta denominada ´La Odisea´ funcionaba como centro de operaciones de la estructura criminal del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, en la que se almacenaban armas de grueso calibre, droga y dinero.
El viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, informó ayer que, durante el allanamiento realizado a la propiedad, agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) aprehendieron a cuatro personas y secuestraron armas largas y cortas, cocaína, dinero, celulares, cargadores e incluso indumentaria policial.
La quinta 'La Odisea' contaba con siete habitaciones, dos de ellas suite, que eran alquiladas los feriados y fines de semana. Además, tenía varias cabañas de jatata con mesa de billar, ajedrez y otros juegos, de acuerdo al informe Policial al que tuvo acceso EL DEBER.
La propiedad también tiene una piscina, canchas de fútbol y voleibol, churrasquera con horno de barro e incluso animales silvestres y vacunos. Esta propiedad era publicitada en redes sociales desde hace dos años y recientemente ofreció paquetes para carnaval.
La Felcc investiga si los cuatro detenidos están vinculados a los asesinatos ejecutados las últimas semanas en Santa Cruz y se busca conocer desde cuando operada esta quinta como centro de operaciones de la organización de Marset.
Secuestran armas y droga
La intervención fue ejecutada por el Grupo de Inteligencia y Operaciones Especiales (GIOE Oriente) con apoyo del Grupo de Investigación de Casos Especiales (GICE), bajo coordinación del Ministerio Público, tras el procesamiento de información de inteligencia que apuntaba a la existencia de una estructura criminal ligada al entorno operativo de Marset.
Según el reporte preliminar, en el inmueble ubicado sobre la carretera La Guardia–La Angostura fueron aprehendidos dos ciudadanos brasileños y dos hermanos bolivianos identificados como Anghel F. P. y Gustavo Adolfo F. P.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los investigadores fue el descubrimiento de caletas ocultas en turriles plásticos enterrados en la parte posterior de la propiedad, donde se almacenaban armas de fuego y sustancias controladas.
“No era una quinta cualquiera. Era un punto con logística, armamento, ocultamiento y capacidad operativa”, afirmó Justiniano a través de sus redes sociales, al confirmar los resultados del operativo.