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El presidente Luis Arce firmó el jueves la designación de la delegada presidencial que será vocal ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE); fue el mismo día que Salvador Romero oficializó su renuncia al cargo, según se lee en el Decreto 4498, con el que Dina Chuquimia juró en un acto dirigido por el vicepresidente David Choquehuanca, como presidente de la Asamblea Legislativa.

Tras la posesión, Chuquimia se incorporó a la sesión de la sala plena que finalizó con la reconfiguración de la directiva que durante 24 horas, por efecto de la renuncia de Romero, estuvo a cargo de María Angélica Ruiz.

Tras una sesión de cinco horas, los vocales del TSE eligieron a Óscar Hassenteufel como presidente de la entidad y a la vocal Nancy Gutiérrez como vicepresidenta. “Esa elección fue realizada por la totalidad de los miembros y fue por unanimidad”, dijo el nuevo presidente de la entidad, que asumió el reto con 75 años de edad.

“Nuestra tarea será la misma: Tratar de llegar a consensos para tomar grandes decisiones, pero sobre todo mantener ese espíritu de independencia e imparcialidad con el cual ha estado funcionando el TSE”, manifestó en la rueda de prensa en la que se presentó a la nueva mesa directiva

Entre 1999 y 2001, Hassenteufel dirigió la Corte Suprema de Justicia y después fue vocal, así como presidente de la Corte Nacional Electoral (CNE), que era el nombre de la entidad antes de que entre en vigor la nueva Constitución Política del Estado (CPE), en febrero de 2009.

La nueva vicepresidenta de la entidad respaldó la línea planteada por Hassenteufel y aseguró que su gestión estará marcada por una política de puertas abiertas.

El ajuste en la sala plena del TSE se realizó por efecto de la renuncia de Salvador Romero que precipitó la reconfiguración de la directiva que debe realizarse cada dos años, según la Ley del Órgano Electoral. Tras admitir “presiones” de varios sectores políticos y sociales, Romero dio por cerrada una etapa de transición política que permitió la renovación del poder a escala nacional y en todas las representaciones locales. “Nada ha sido sencillo para alcanzar el logro de que el ciclo electoral deje una democracia fortalecida y un país en paz, cuando ni lo uno ni lo otro estaba asegurado ni era evidente en noviembre de 2019”, señaló.

En el decreto que viabilizó la designación de Chuquimia no se mencionó el nombre de Romero, el vocal que fue nombrado por la expresidenta Jeanine Áñez, hoy detenida a merced de un proceso ordinario promovido por el MAS.

En las consideraciones formales, la norma se limitó a señalar lo que establece el Artículo 18 de Ley del Órgano Electoral. “Toda renuncia tiene carácter definitivo y sus efectos se producen a partir de su presentación”.

Así, el retorno de Chuquimia al TSE, que se produjo sobre la base de esa norma, reflotó el recuerdo de la crisis que atravesó el cuerpo colegiado entre 2011 y 2015, cuando se produjo una renuncia colectiva de esa sala plena.

“En estos últimos cinco años, he podido capacitarme de mejor manera y no he perdido de vista el seguimiento a todos los procesos electorales”, apuntó a delegada presidencial del TSE, tras haber sido posesionada en el cargo. De hecho, Chuquimia fue cuestionada en su primera gestión por haber replicado un mensaje de la cuenta en Twitter de Guillermo Mendoza, cuando él candidateó por el MAS a la alcaldía de La Paz.

Y mientras se producía el cambio en el TSE, el presidente del Tribunal Departamental de Chuquisaca (TED), Wilfredo Cervantes, renunció en la huella de Romero. Hace dos meses, Fernando Arteaga, renunció al TED-La Paz.

 



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