Escucha esta nota aquí

Miguel Fernández Rea,  hijo del actual alcalde de Santa Cruz de la Sierra, asumirá por 8 días el mando del ejecutivo municipal. El concejal ucesista juró como alcalde interino para suplir a Jhonny Fernández, que viajará a Estados Unidos hasta el 3 de noviembre.

Ante la ausencia del alcalde, correspondía al presidente del Concejo, Israel Alcócer, asumir el cargo; sin embargo, Alcócer también ha solicitado permiso para asistir a un taller de formación en Estados Unidos. 

Se desconoce si ambas autoridades, alcalde y presidente del Concejo acudirán al mismo encuentro.

Ante la ausencia de la máxima autoridad, tanto del Ejecutivo como del Legislativo, y el vacío ocasionado por la falta de un vicepresidente en el Concejo, la elección del alcalde interino se definió con los votos de respaldo de los concejales de UCS y del MAS.

También se determinó que el concejal José Quiroz (MAS) asuma el mando del Concejo como decano, aunque -según la normativa-, no contaría con la posibilidad de convocar a sesiones ni concretar determinaciones a nombre del órgano deliberativo.

Para Manuel Saavedra, concejal de Demócratas, la decisión asumida "puede ser legal, pero no es sana" para la democracia. La ausencia de un Vicepresidente en el Concejo ha provocado este vacío temporal de poder. Por ello, sugirió a la plenaria que se defina por votación al nuevo vicepresidente del legislativo, pero su propuesta no logró el respaldo necesario.

De acuerdo con el reglamento del funcionamiento del Concejo, la presidencia corresponde a la primera mayoría y la vicepresidencia recae en la segunda fuerza más votada.

La disputa entre UCS y Comunidad Ciudadana (C-A) por dirimir quién es la primera fuerza electoral del municipio llevó a C-A a abstenerse de ocupar el cargo de vicepresidencia. En su momento, aludieron a la presentación de un amparo para que se reconozca su mayor número de votos en la lista de concejales.

Saavedra ve la necesidad de completar la mesa directiva con la elección del vicepresidente para evitar situaciones como la actual. Mucho más, cuando la ciudad afronta una semana decisiva con anuncios de marchas y protestas por diversos sectores, especialmente los transportistas que se oponen al BRT (Buses de Tránsito Rápido).

La convocatoria para una sesión ordinaria que permita elegir a un vicepresidente se debe hacer con 24 horas de antelación.

EL DEBER trató de comunicarse con concejales de otros partidos para conocer su valoración. La respuesta por parte de las bancadas de UCS y de C-A fue que mantenían sendas reuniones de emergencia para encarar una segunda sesión que se llevaría a cabo en las próximas horas.

Comentarios