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En conferencia de prensa, monseñor Sergio Gualberti, arzobispo de Santa Cruz; el padre Cristian Mussig, secretario ejecutivo de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social Cáritas; la hermana Zenaide Ziliotto, directora de la Casa de Acogida Cardenal Julio Terrazas; padre Fernando Cabrero, vicario pastoral y Pastoral Universitaria de la Universidad Católica de Bolivia; y el padre Hugo Ara, vicario de Comunicación de la Arquidiócesis, dieron a conocer la versión 2021 de una campaña que ya es tradicional en la Iglesia Católica en Santa Cruz.

Todos los años, en el quinto domingo de Cuaresma, este 2021 recae en el 21 de marzo, se promueve la solidaridad con los inmigrantes y refugiados, a través de una colecta en las distintas parroquias. El aporte también puede hacerse a la cuenta corriente del Banco Mercantil Santa Cruz 4010606383, en moneda nacional, y a nombre de Pasoc.

Los aportes solidarios están destinados a un Fondo de Ayuda Humanitaria para inmigrantes en situación de vulnerabilidad, "hermanos que llegados en nuestra tierra en busca de mejores condiciones de vida. Muchos bolivianos han sido acogidos por otros pueblos, ¿no deberíamos abrir también nuestras puertas y corazones a  los inmigrantes necesitados?", llama a la reflexión la Iglesia en su convocatoria.

Migración en Santa Cruz

De cada 10 inmigrantes que llegan a Bolivia, seis viven en Santa Cruz (INE, 2017). El censo 2012 había establecido que casi un tercio de los inmigrantes estaban en Santa Cruz, es decir 104.994, de 359.435.

En los últimos dos años están llegando muchos venezolanos. En la Encuesta de Hogares 2017 se registró a 7.355 venezolanos. Se estima que en 2018 hubo un ingreso de 12 a 15 venezolanos por día (vía Desaguadero). Según informes, entre 2015 a 2019 ingresaron alrededor de 13.000 venezolanos. Desde 2017, Bolivia, de país de tránsito, empezó a ser improvisado hogar.

Entre los más necesitados están los que se dedican a la venta ambulante, obreros en construcción, seguridad, agricultura, lavaderos de autos, peluquerías, sastrería, etc. Algunos, sobretodo los que están de paso por Santa Cruz, piden donativos directos en algunas rotondas de la ciudad.

"Es importante saber que los inmigrantes no son todos malos ni todos buenos. Lamentablemente algunos incurren en actividades ilícitas o tienen antecedentes penales en sus países de origen, pero no por eso deben pagar las personas honradas y necesitadas, que son la mayoría", exhortó la Iglesia en su comunicado.






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