Escucha esta nota aquí

En la homilía de solemnidad de la Santísima Trinidad, monseñor Sergio Gualberti, -arzobispo- Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Santa Cruz, pidió dejarse guiar por el Espíritu Santo, servir a Dios en hermandad, defender la vida y la ‘dignidad infinita’ de las personas y vivir en comunión y comunidad de amor como la Santísima Trinidad.

Los que están acostumbrados a oír una reflexión de Monseñor ligada al acontecer actual esta vez no encontraron algo al respecto de dos noticias muy importantes que tuvieron que ver con el tema de la administración de la justicia en le país, sobre la que Gualberti ya ha hablado en el pasado. El viernes se dio sentencia a la expresidenta Jeanine Áñez y el sábado falleció el niño víctima de violación en Yapacaní.

Desde la Basílica Menor de San Lorenzo (Catedral), el pastor de la Iglesia Católica se abocó a exhortar a trabajar por la unidad y la paz, poniendo al servicio de la comunidad los dones recibidos de Dios. “Esta solemnidad de la Santísima Trinidad, nos ofrece la oportunidad para conocer y contemplar más en profundidad el misterio fundamental de nuestra fe: un solo Dios en tres personas iguales y distintas el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”, reflexionó.

La autoridad eclesiástica instó a la comunidad dejarse guiar por el Espíritu Santo, que necesariamente conlleva servir a Dios en los hermanos, hacer el bien, defender a la sacralidad de la vida, la ‘dignidad infinita’ de cada persona, los derechos humanos y la justicia. “En pocas palabras, es hacer realidad en nuestra vida de cada día, la petición del Padre Nuestro: Venga a nosotros tu Reino y hágase tu voluntad”, compartió.

Retiro sacerdotal  

En la presente semana, en el Retiro Sacerdotal realizado en la Parroquia La Santa Cruz, el Clero de Santa Cruz, a través del párroco Guillermo Siles, moderador del Consejo Presbiteral, agradeció y despidió a monseñor Sergio Gualberti por su servicio pastoral en la Iglesia boliviana y, en particular, en la Iglesia de Santa Cruz. Asimismo, le dieron la bienvenida al nuevo arzobispo, monseñor René Leigue. 

En su despedida, Gualberti  se despidió del Clero de Santa Cruz, a quienes agradeció por el cariño, cercanía y apoyo que recibió en los nueve años como pastor de esta Iglesia local. Asimismo, les pidió que sigan dando testimonio de unidad y fraternidad.


Comentarios