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Un doble golpe, el de la sequía y el de los incendios, afecta a los municipios de la provincia Florida. La situación más complicada es la que vive la comunidad El Empinado, en Samaipata, donde el fuego destruyó las cañerías de agua y dejó sin el suministro del líquido elemento a unas 70 familias. San Juan del Rosario, otra comunidad samaipateña, corre la misma suerte. 

Reinaldo Seas, asambleísta departamental por la provincia Florida, informó que el fuego ingresó por cuatros frentes a los municipios de Samaipata y Mairana. Para ayudar a los afectados se ha enviado agua en camiones cisternas,  ya que los caudales de los afluentes y acuíferos también están mermados.

"Como provincia Florida estamos atravesando momentos difíciles. Trabajamos de manera organizada con bomberos voluntarios de la Gobernación, hay dos brigadas, y también ayudan los vecinos", comentó Seas, en un contacto con EL DEBER.

La sequía y el fuego también amenazan a los residentes de las comunidades La Junta, Bueyes, Bellavista y Mosquerillas. Mientras la sequía golpea también a Mataral y Pampa Grande.

Seas lamentó que hasta ahora las autoridades de los cuatro municipios afectados no se declararan en desastre para que la ayuda sea canalizada de manera óptima y oportuna. La Asamblea Departamental aprobó un fondo de Bs 2,6 millones para socorrer a las zonas declaradas en desastre.

Los incendios forestales ya arrasaron con casi 900.000 hectáreas de pastizales, sabanas, monte y bosques en el departamento cruceño.