La muerte de un bebé de casi un año, presuntamente a causa de maltratos sufridos por parte de sus propios padres, ha estremecido a la población de El Alto y a todo el país. El pequeño, uno de dos mellizos, falleció la tarde del sábado 14 de junio luego de varios días en terapia intensiva. Su hermana, también víctima de aparente negligencia, permanece hospitalizada bajo custodia de la Defensoría de la Niñez.
Ambos padres fueron aprehendidos y enviados con detención preventiva por tres meses a distintas cárceles en La Paz, mientras se desarrolla la investigación penal en su contra por el delito de infanticidio.
Según informaron las autoridades, el bebé ingresó al hospital con llagas, desnutrición severa, falla multiorgánica y pérdida de visión en un ojo. Su hermana fue encontrada en condiciones similares tras la intervención de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia.
“El menor llegó con un cuadro crítico: hemorragia activa, infección generalizada, riñones colapsados y ceguera en el ojo izquierdo. Pesaba lo que pesa un bebé de tres meses, cuando ya tenía un año”, explicó la directora de la Defensoría de El Alto, Beatriz Yapura.
La funcionaria calificó el caso como un ejemplo extremo de negligencia parental. Ambos mellizos presentaban infecciones en la piel producto de la falta de higiene y cuidado básico, como el cambio de ropa o el baño diario. Estas infecciones derivaron en sepsis que terminó afectando órganos vitales.
Melliza aún lucha por su vidaLa hermana del bebé fallecido continúa internada en terapia intermedia. Aunque su estado es delicado, los médicos reportan que su evolución es lenta pero estable. Yapura informó que se están realizando todos los esfuerzos médicos posibles y que la niña se encuentra bajo protección estatal.
“No vemos un progreso significativo en su recuperación. Su estado es reservado y está siendo monitoreada constantemente”, indicó Yapura.
El caso reveló que la pareja tiene otros cuatro hijos, entre ellos una adolescente de 17 años y tres menores de 13, 9 y 8 años. La mayor está ahora bajo cuidado de una tía materna, mientras que la Defensoría evalúa la situación de los otros hermanos y el entorno familiar ampliado.
“Estamos haciendo un estudio sociofamiliar completo para determinar si existe algún entorno seguro dentro de la familia extendida. No descartamos la tutela estatal si se comprueba riesgo para los menores”, añadió la funcionaria.
La presidenta de la Asamblea de Derechos Humanos de El Alto, Virginia Ugarte, lamentó profundamente lo ocurrido y exhortó a la justicia a actuar con celeridad y firmeza.
“Este caso nos duele como sociedad. Un bebé ha muerto y otra pequeña está al borde de la muerte, todo por descuido y negligencia. No puede quedar impune”, afirmó Ugarte.
El Ministerio Público ha iniciado una investigación formal y solicitará el análisis forense completo para establecer la cronología del maltrato. De confirmarse los hechos, los padres podrían enfrentar hasta 30 años de cárcel sin derecho a indulto.