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En pleno 24 de septiembre, día de Santa Cruz, las primeras cuatro unidades  del Sistema de Buses de Tránsito Rápido (BRT, por sus siglas en inglés) encendieron sus motores y abrieron su puertas para iniciar el periodo de prácticas, capacitación y socialización de la ‘nueva cultura’ de buses y transporte de la capital cruceña.

Por casualidad, algunos vecinos y curiosos del lugar logran subirse a los buses para ser los privilegiados en hacer el primer recorrido de esta primera fase que contempla el primer anillo. El viaje también fue acompañado por autoridades municipales, del Gobierno central y de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).

Y como la envergadura de estos vehículos no pasa desapercibida, los peatones y mirones se detenían a ver y sacar fotos a estas unidades que circularán, según los cálculos, a fin de año o principios de 2021. Hoy hay cuatro buses que están listos para hacer las pruebas y a finales de diciembre se sumarán otros 26. 

Mientras se hacen las pruebas, quienes tengan suerte podrán hacer un viaje de manera gratuita, según Percy Rojas, dirigente de la Línea 17 y 18 - Transporte público masivo Chuturubí.

El primer viaje inició a las 14:20, en la estación ubicada en la avenida Cañoto (a la altura de la calle 21 de Mayo) y tuvo una duración de 27 minutos, lo que normalmente se hace en 50 minutos, por la vía tradicional. Una vez se hagan los ajustes, se prevé que los tiempos se reduzcan hasta en 23 minutos, según el secretario de Movilidad Urbana de la comuna cruceña, Rolando Ribera.

Para lograrlo, la tecnología jugará a favor del BRT. Se regularán los semáforos del primer anillo para que los buses hagan su paso sin tener que esperar. Además, se digitalizará el pago por el servicio y con máquinas electrónicas para el acceso.

Si bien se implementarán mejoras, el precio del transporte será el mismo que el de los micros, es decir, el usuario no pagará más de Bs 2. Las estaciones serán cerradas y tienen capacidad para resguardar entre 45 y 50 usuarios, según Ribera. Mientras los buses tienen capacidad para 90 personas, 32 de ellas irán sentadas. Hay lugares para las mujeres embarazadas, tercera edad y acceso para los vecinos con capacidades especiales.

Pero también hay otras tareas en agenda, como la de capacitar a los transportistas y familiarizarlos con el servicio, así como formar al personal técnico que operará en las estaciones y centro de control del BRT. Se prevé que los 30 buses de esta primera etapa sean operados por 50 transportistas, según el dirigente Percy Rojas.

La alcadesa interina, Angélica Sosa, explicó que después de esta primera fase, se proyecta abarcar la red norte y sur de la urbe (desde Play Land hasta Palmasola), así como el segundo y tercer anillo.

 “El BRT es y será articulador del cambio y la forma de movernos en la ciudad, es más que buses rápidos, sus estaciones y vías. Es un signo que nos dice que no nos acostumbremos a lo que no está bien, podemos ser mejores”, resaltó la autoridad.