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Hasta la comunidad de San José de la Frontera llegaron instituciones de Derechos Humanos de Brasil, observadores de la Policía de Mato Grosso, dirigentes indígenas, religiosos y personal especializado en crimen de la Universidad de Mato Grosso para dar apoyo moral y recabar datos de las familias de los cuatro ciudadanos bolivianos que fueron asesinados por miembros de la Gefron (Grupo Especial de Frontera) del vecino país.

La comisión estuvo conformada por el padre Ouvir Pacini, Armando Tafner de la Universidad de Mato Grosso, Ignacio Werner del Centro de Derechos Humanos matogrossense, Edson Peña Méndez del Movimiento de Derechos Humanos, Lucio Andrade, Observador General de la Policía de Mato Grosso y el dirigente Indígena Zoilo Chuvé de la Federación de Pueblos y Organizaciones Indígenas de Mato Grosso.

Los representantes fueron recibidos en Bolivia por el monseñor Roberto Flock de la Diócesis de San Ignacio de Velasco, el alcalde de San Matías, Fabio López, la presidenta del Cirpas, María Surubí Paticú, familiares de los asesinados y los comunarios de esta población Fronteriza.

Surubí agradeció las muestras de apoyo de las autoridades e instituciones del vecino país, al mismo tiempo lamentó la dejadez por parte de las autoridades nacionales.

"No se han pronunciado sobre éste delicado tema. Hay familias en la orfandad y no sabemos nada de las investigaciones”, indicó Surubí, a tiempo de hacer conocer que la central indígena está en estado de emergencia.

Por su parte, Chuvé expresó el apoyo moral y la búsqueda de justicia para estos campesinos cazadores que fueron asesinados al tratar de buscar el sustento del día y al mismo tiempo lamentó que se tenga que dejar cuatro familias y más de una decena de huérfanos.

Al finalizar el encuentro, se celebró una misa en honor de las cuatro personas asesinadas, que fue oficiada en dos idiomas.


Juan Pablo Cahuana - corresponsal