Luego de 15 días, Jeanine Áñez decidió levantar su huelga de hambre este miércoles 23 de febrero, y lo hizo conocer a través de una carta en la que agradeció a la población por sus muestras de apoyo. En la misiva, señaló que esta determinación la tomó a pedido sus familiares, amigos y políticos, pero dejó en claro que aún “tenía fuerzas para seguir con su lucha”.
“Ante el pedido de mis nobles hijos, mi familia, mis abogados, instituciones, expresidentes, personalidades políticas, eclesiásticas, amigos, algunos niños, Asamblea de la Cruceñidad, y a los valientes huelguistas solidarios que acompañaron mi medida, el día de hoy levanto mi huelga de hambre agradeciendo a cada boliviano, por la preocupación y el cariño demostrado de todas formas”, escribió la exmandataria en una carta que publicó su familia, en su cuenta de Twitter.
Jeanine reconoció que estuvo en desacuerdo en suspender la huelga porque sintió que todavía podía seguir con su medida con la finalidad de hacer que se respeten sus derechos como expresidenta y evitando seguir siendo víctimas de abusos y torturas durante su detención en la cárcel.
“Para que se respeten mis derechos como expresidenta de Bolivia, correspondiéndome un juicio de responsabilidades y no juicio ordinario como a ultranza se me viene realizando, manteniéndome presa, sometida a abusos y torturas de toda índole, siendo víctima de jueces y fiscales que sin prueba alguna me imputan, me acusan y me someten a juicios por la vía ordenada por el poder político”, señaló en la misiva.
Áñez se declaró en huelga de hambre el pasado 9 de febrero, previo al inicio del juicio en su contra por el caso denominado golpe de Estado II, por el que se la acusa de asumir la presidencia del país en 2019 a través de un supuesto golpe.
“Tomo una de las decisiones más duras de mi vida, hoy ingreso en huelga de hambre, estoy desesperada de ver un país sin justicia ni ley, que la comunidad internacional entienda que la justicia es de Evo Morales y Luis Arce, indicó en aquella oportunidad.