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El 12 de julio de 2017, un día antes del trágico asalto frustrado a la relojería y joyería Eurochronos, en las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) se realizó una reunión con la plana mayor de los jefes e investigadores de esa unidad y se hizo conocer lo que sucedería un día después en el atraco que golpeó a la capital cruceña la mañana del 13 de julio.

EL DEBER conoció esta versión luego de conversar con un exjefe de la Felcc que decidió romper el silencio sobre los entretelones de aquel operativo, que acabó con la muerte de la administradora de la firma, Ana Lorena Tórrez, el policía Juan Carlos Gutiérrez Valenzuela y los asaltantes Antonio Adao da Silva, Camilo Pinto Maldonado y Ronny Suárez Masabi.

El hombre, que por temor a represalias pidió mantener su identidad en el anonimato, detalló que el comunicado para la reunión se conoció alrededor de las 10:00 del 12 de julio. La orden indicaba que la cita debía comenzar a las 17:00 y era convocada por Gonzalo Medina, policía dado de baja, exdirector de la Felcc y ahora preso en Palmasola por sus supuestos nexos con Pedro Montenegro, extraditado a Brasil por narcotráfico.

“Ese día se cumplió con la orden y la reunión se instaló en las oficinas del Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI)”, contó el exinvestigador policial y dijo que la cita se desarrolló en medio de una gran expectativa.

Según el testimonio del involucrado, ahí se desvelaron todas las acciones de los asaltantes, incluso se dijo que se tenía identificada y verificada la ruta de escape que usarían los atracadores, la misma que debía ser vigilada por agentes del DACI una vez ocurran los hechos. También en la reunión delegaron y usaron a personal de las divisiones Propiedades y Crimen Organizado para cubrir todas las zonas cercanas al atraco.

“Al parecer ya tenían todo planeado desde hace tiempo”, dijo el exmiembro de la Felcc y añadió: “Inteligencia del DACI ya tenía todos los pormenores de lo que debía pasar al siguiente día en Eurochronos”.

“En la reunión se comunicó el lugar donde sería el asalto, obviamente Eurochronos de la avenida Irala y Velarde, la hora del ataque, el número de asaltantes armados que participarían. También se conocía la ruta que iban a tomar los delincuentes una vez cometido el asalto y el primer punto de encuentro de ellos con el botín”, explicó el hombre que estuvo más de diez años en la Policía y que reiteró, en varias oportunidades, que el conocimiento de lo que sucedería aquel día era tal que había agentes encubiertos agazapados en inmediaciones de la casa donde se reuniría la banda, para ver la cuantía de lo robado.

“Es por eso que después de que todo pasó se mostró y se informó de la casa, guarida o punto de encuentro de los delincuentes, pero con el argumento de que la Policía actuó de inmediato y avanzaron las investigaciones con buenos resultados”, expresó nuestro interlocutor.

Ante los detalles de la versión que confió a EL DEBER este exinvestigador, se consultó con un par de agentes en servicio activo que en aquel tiempo habían trabajado en la Felcc y las fuentes consultados confirmaron que esa reunión existió, sin entrar en detalles de la misma.

Cámaras de seguridad

Además de las versiones de agentes que indicaron que la reunión sí se realizó, luego de revisar las imágenes de las cámaras de seguridad que son parte del expediente del proceso que concluyó ayer en una de sus fases, dictando sentencias condenatorias de cárcel contra Sandra Guzmán (5 años) y Edwin Landívar (30 años), se puede señalar que las grabaciones respaldan en parte el testimonio del exjefe de la Felcc, debido a la rápida aparición de policías en el lugar del hecho, como si conocieran que el mismo sucedería.

Por ejemplo, casi dos minutos después de que los asaltantes ingresaron a Eurochronos aparecen los dos primeros policías armados por la av. Velarde y tres minutos después otros cinco agentes llegaron al lugar por la av. Irala.

Finalmente la fuente consultada que pidió anonimato dijo que cuatro policías fueron los que subieron al edificio contiguo a Eurochronos (un sobrino de un jefe y un capitán), lugar desde donde habría salido el disparo que mató a la joven Ana Lorena Tórrez.