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El comandante departamental de la Policía cruceña, José Enrique Terán, ya está en su casa y desde allí, con la voz aún debilitada por la lucha contra el coronavirus, habló en exclusiva con EL DEBER, para contar la difícil situación que se enfrenta en los centros de salud, para agradecer a Dios por su recuperación, y para dar una voz de aliento y fortaleza a sus camaradas que aún luchan contra esta dura enfermedad.

"Ya estoy en casa, con la familia, aprovechando la segunda oportunidad que Dios me dio", es lo primero que dice el jefe policial. Terán, contó que durante esta batalla contra el Covid-19 se pierden muchas cosas, una ellas, la masa muscular del cuerpo, "pero ya me encontraba bien y necesitaba más apoyo de mi familia, necesitaba venir a mi casa a ver a mis hijos, estoy feliz". 

Al recodar lo que vivió durante su tiempo de lucha dice: "He vivido una experiencia muy dura. En esta enfermedad uno no tiene la capacidad de definir la vida. Los centros de salud están colapsados, la atención de los médicos es muy limitada".

La primera autoridad policial, que recibió el saludo y el mensaje de apoyo del viceministro de Seguridad Ciudadana Wilson Santamaría, describió como un escenario muy duro lo que se está viviendo dentro de los centros de salud, "hay gente detrás de uno, a su lado, en la siguiente cama. Uno pide atención por un dolor de cabeza, otro tiene fiebre y a otro le falta la respiración".

Frente a lo explicado respecto a las condiciones que se vive ahora en los centros con enfermos de coronavirus, el coronel Terán agradece la misericordia de Dios que le ha dado una segunda oportunidad. "Gracias a tanta oración, sentí el apoyo de todos para volver a vivir", aseguró el jefe policial.

La autoridad recordó, con la voz entrecortada, lo que se siente cuando el coronavirus ataca: "Es muy complicado el Covid-19, no se puede respirar y te domina el dolor. Afecta tanto a la familia que uno piensa que puede perderla. Le quiero agradecer a mi Santa Cruz, a todos, yo estaré pronto volviendo con mis policías a hacer lo que siempre hicimos, servir a nuestra sociedad".

El jefe policial asegura que Dios lo mandó a librar una de las batallas más duras de su vida y afirma que salió casi de la muerte. Además, al recordar lo que se está viviendo en su institución con 17 camaradas fallecidos por el coronavirus, dijo que luchará por sus policías para mejorar la atención hacia ellos y mejorar sus condiciones de vida y de trabajo.

"Voy a luchar por mi gente, para que mis policías tengan mejores atenciones, que se mejoren sus condiciones. Mis policías están expuestos, la verdad la gente no entiende esto. Es más grave de lo que se imaginan. Uno no se da cuenta hasta que de un momento a otro está entre la vida y la muerte. De nada sirve a veces la plata si todo está saturado", apuntó la autoridad policial, que deberá estar por un par de semanas en su casa para completar su recuperación luego de haber dejado la clínica Foianini el fin de semana.

"Mando un saludo a mis policías, Dios los guarde y tenemos que ser firmes. A los médicos y a los periodistas, cuídense mucho por favor", concluyó la primera autoridad policial del departamento con la voz aún entrecortada y agradeciendo la atención de los galenos.

La esposa del comandante Terán, Janeth Éguez Serrate, dijo que su marido quiso contestar el requerimiento de EL DEBER pese a que él no habla con nadie, debido a que aún está con la voz débil.

Pero la esposa de Terán, además contó un elemento adicional a la lucha que enfrentó el comandante policial cruceño y fue que ella y sus tres hijas, después de que su marido fue internado por Covid-19, tuvieron fiebre, dolor de cabeza y otros síntomas adicionales, por lo que después de hacerse la prueba dieron positivo al virus y "gracias a Dios nos dio la fortaleza de apoyar permanentemente a mi esposo y entre nosotras para poder superar esta prueba tan grande que nos tocó vivir", aseguró la pareja de vida del comandante. (17 JUN 2020)