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La Policía Boliviana de Frontera, aprehendió ayer a un adolescente (17), que profanó la iglesia misional de San Ignacio de Velasco y causó destrozos de imágenes, como el crucifijo del hijo de Dios que data de 271 años y que es considerada una reliquia de la época misional jesuítica; quebró los vidrios del santo sepulcro, bajó del pedestal a la imagen de la Virgen Dolorosa, la arrastró por el piso de la catedral y le quebró los brazos.

El investigador de la Felcc, Reinaldo Varela, informó de que el delito cometido es daños calificados, que ya es de conocimiento del Ministerio Público y en las próximas horas el adolescente, que padece trastornos mentales, será puesto ante el juez del menor para que determine su situación.

Autoridades de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio lamentan el hecho contra el patrimonio tangible e intangible de San Ignacio y están interviniendo en el caso. El muchacho está detenido en el Comando de Frontera Policial de la capital velasquina.

Ante los investigadores de la Felcc, el joven dijo: “Ingresé al templo para acabar con los espíritus malignos que causarán daño a la población”. Cuando fue detenido, ayer a las 18:00, el menor de edad, que es natural de San Ignacio, no opuso resistencia ante los agentes de la Policía.

Por su parte, Óscar Banegas, párroco de San Ignacio, celebró una homilía de desagravio por el atentado al templo, en ocasión de la festividad de la Virgen de Urkupiña: “Pedimos elevar una oración al Dios de la vida, para que perdone nuestros actos, guie a nuestra juventud y sociedad para que se mantengan los buenos valores del respeto a las buenas costumbres y para que el joven que sufre problemas mentales, se sane”, dijo el sacerdote desde el púlpito, ante los devotos de la Virgen de Urkupiña y bailarines del interior del país que festejaban a la madre de Dios.

Horas antes, el obispo de la diócesis de San Ignacio, Robert Flock, sentó la denuncia en la Felcc, y pidió calma a la población, que se preserven los valores y que oren no solo por la iglesia sino también por el adolescente que ocasionó los daños. “Su madre, que es de acá, del pueblo, ya habló conmigo y las imágenes las vamos a restaurar”, dijo.

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