La Justicia ordenó este viernes, 24 de julio, que los 189,5 kilogramos de oro de alta pureza incautados en el aeropuerto internacional Viru Viru sean trasladados al Banco Central de Bolivia (BCB) para su resguardo, mientras el Ministerio Público profundiza las investigaciones sobre el frustrado intento de exportación ilegal del cargamento con destino a Dubái.
La determinación fue confirmada por el fiscal Gómer Padilla, quien informó que el juez Fernando Daniel Mejía dispuso la incautación del mineral y ordenó que sea depositado en las bóvedas del ente emisor, debido a su elevado valor económico. Antes del traslado, también se realizará un nuevo pesaje oficial del cargamento.
"El juez ha ordenado la incautación y que se derive el metal al Banco Central de Bolivia. En ese transcurso hay que realizar un nuevo pesaje a efecto de que ingrese a las bóvedas del ente emisor", señaló el fiscal.
La decisión fue asumida horas después de que el mismo juez ordenara 150 días de detención preventiva para Adrián L. R., de 22 años, el único imputado por el caso, quien fue enviado a la cárcel de Palmasola mientras continúan las investigaciones.
Durante la audiencia cautelar, el Ministerio Público sostuvo que existen suficientes elementos para vincular al joven con los presuntos delitos de contrabando, enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado y compra o venta ilegal de recursos minerales.
La Fiscalía había solicitado inicialmente una detención preventiva de 180 días para ampliar las investigaciones; sin embargo, la autoridad judicial fijó el plazo en 150 días.
El caso se originó la madrugada del 22 de julio, cuando controles en el aeropuerto Viru Viru detectaron irregularidades en la documentación presentada para exportar 77 lingotes de oro en un vuelo chárter con destino a Emiratos Árabes Unidos.
Según la investigación, el cargamento había sido trasladado desde La Paz hasta Santa Cruz mediante una empresa de seguridad y posteriormente llevado a la terminal aérea para su embarque.
No obstante, durante la revisión documental surgieron observaciones que motivaron la intervención de la Policía. Posteriormente, las verificaciones establecieron que uno de los formularios utilizados para respaldar la exportación presuntamente había sido falsificado.
Asimismo, el Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom) informó que la documentación presentada no contaba con un registro válido en sus sistemas, lo que reforzó las sospechas de una posible operación ilegal.
Oro valuado en más de $us 20 millones
Las autoridades confirmaron que el cargamento está compuesto por 77 lingotes de oro de alta pureza, con un peso de 189,5 kilogramos y un valor preliminar superior a 20 millones de dólares, lo que convierte el caso en uno de los mayores decomisos de este tipo registrados en una terminal aérea boliviana.
Con la orden judicial, el mineral dejará de permanecer bajo custodia policial y será trasladado al Banco Central de Bolivia, donde quedará resguardado como evidencia dentro del proceso penal.
Mientras el único imputado permanece recluido en Palmasola, la Fiscalía y la Policía continúan las investigaciones para establecer el origen del oro, identificar a los responsables de la documentación presuntamente falsificada y determinar si existen otras personas o empresas involucradas en la frustrada exportación.
Las pesquisas también apuntan a reconstruir toda la cadena logística utilizada para trasladar el cargamento desde La Paz hasta Viru Viru y esclarecer quiénes financiaron y organizaron la operación que pretendía sacar del país casi 190 kilogramos de oro con destino a Dubái.