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El fin de semana la reportera Karla Beahed Villaroel Vaca deambuló vendiendo empanadas y sándwiches por afueras de la Escuela Militar de Ingeniería (EMI) aprovechando de la gran afluencia de personas por la vacunación, sin embargo, fue criticada por una de sus amigas que le preguntó: “¿Tan bajo caíste, no te da vergüenza? Karla supo responder sabiamente diciéndole que “vergüenza es robar” y dejó una publicación en Facebook, contando su experiencia, la cual se hizo viral.

La periodista cruceña estuvo en contacto con el programa Aquí Estoy de Radio EL DEBER esta tarde y contó que fue su madre, Beatriz, quien empezó la venta de las empanadas, pero que después dejó de hacerlas, por lo que su hermana decidió continuar con este negocio para comprarse un celular nuevo, porque el que tenía se había fregado.

“En una de mis coberturas en los puntos masivos de vacunación me di cuenta que había mucha gente y que durante las mañanas no vendían nada. Ese día llegué de mi trabajo y para ayudar a mi hermana le dije que vendamos empanadas en la EMI, que está a tres cuadras de mi casa. Entonces ella me pregunta si me daba vergüenza y le dije que no, y que yo haría sándwich”, comentó.


Karla estuvo en contacto con Radio El DEBER y contó su historia

Es así que Karla y su hermana prepararon los alimentos el viernes por la noche, hasta las 02:00 del sábado. Durmieron dos horas, porque se levantaron a las 4:00 a freír las empanadas y hacer los sándwiches que esa mañana vendieron.

Las dos jóvenes se asentaron afuera de la EMI con una mesa y dos sillas, pero tras un par de horas no habían vendido casi nada, por lo que Karen le dijo a su hermana “poneme las empanas y algunos sándwiches en la charola que iré a deambular ofreciendo a las personas que están en las filas”. Su hermana, algo incrédula le preguntó “pero te van a reconocer, ¿no te va dar vergüenza?”.

La reportera comentó que encontró a varios vecinos esperando a ser vacunados, pero señaló que no le dio vergüenza que la reconozcan, al contrario, utilizó eso como un “gancho” para vender sus productos. “A quienes me reconocieron, les pedía que me compren y así vendí todo, hasta los refrescos de canela que hice”, relató.

Esta es la publicación en redes sociales que realizó la joven periodista

Durante esta venta el fin de semana, a Karla le tomaron la fotografías que compartió en su muro de Facebook acompañado del texto; “¡No me da vergüenza, sin miedo al éxito! Así le respondí a la señorita que me escribió para burlarse de mí por vender empanadas y sándwiches los fines de semana. Ella me dijo de manera burlesca: ¿Qué pasó Karla el periodismo no te da plata?, ¿tan bajo has llegado? ¿No te da vergüenza?”

La joven contó que fue una amiga que le escribió ese mensaje por WhatsApp al ver su estado donde ella ofrecía empanadas a sus contactos. “Fue una amiga, que se dedica al modelaje y a la cual llevé para que trabaje a una canal, quien me escribió esto, pero yo lo tomé de una buena manera y le respondí”, agregó.

La reportera dijo que evitó decirle algo más a su conocida porque “no valía la pena” y que decidió compartir su experiencia en redes sociales para ayudar a otros amigos que pasan por la misma situación, sin embargo, nunca imaginó que se volvería viral.


“Ahora yo le digo a ustedes pues no, esa no es la cuestión si da plata o no. Lo que importa son las ganas de salir adelante, vergüenza es robar, vergüenza es ser mediocre por burlarse de las ganas que tiene una persona de salir adelante buscando ingresos de manera honrada, con sacrificio, sin hacerle daño a nadie y sin meterse en la vida de nadie. ¡Eso es vergüenza!”, escribió en Facebook, la joven que lleva ya cuatro años en el periodismo.

Actualmente la publicación ya lleva más de 4 mil veces compartidos y 2.700 comentarios, entre los cuales destacan los mensajes de apoyo de sus familiares y amigos de la prensa, que la motivan a seguir trabajando y luchando por lo que le apasiona.




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