Escucha esta nota aquí

La población está angustiada en el departamento cruceño y principalmente en las poblaciones chiquitanas por el fuego que persiste en esta zona desde fines de julio. Hasta hoy el fuego ha consumido 710.000 hectáreas de bosque y hasta ayer se registraron 395 focos de quema nuevos, pese al intenso operativo por aire y tierra contra los incendios forestales.

La lluvia se hace esperar y la desesperación en Roboré cunde desde el sábado por la noche, cuando activistas, vecinos y algunos bomberos voluntarios marcharon hasta las instalaciones militares, donde está instalado el gabinete medioambiental, exigiendo ayuda internacional. Hoy nuevamente se movilizaron, aunque en menor cantidad, por las calles roboreses.  

El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, manifestó que ayer debido a los vientos y el calor se han reactivado incendios que ya habían sido aplacados en días precedentes. “La situación es crítica y estremecedora, porque pese a los enormes esfuerzos humanos, el combate por tierra y aire, los incendios no cesan. Por eso consideramos crucial e imperioso aceptar la ayuda internacional ofrecida por países amigos y declarar desastre nacional”, explicó.

En la jornada, el Supertanker realizó cuatro descargas de agua en la serranía chiquitana, en Paquió y en el triángulo de Man Césped al sur de Puerto Suárez. En total, se realizaron 32 viajes de las diferentes aeronaves para atacar el fuego con agua, según un reporte de Defensa Civil.

Damnificados

En el municipio de Roboré, 40 personas de las comunidades San Lorenzo Viejo y de San Lorenzo Nuevo fueron evacuadas a lugares más seguros por el fuego en las cercanías a sus hogares.

El alcalde de Roboré, Iván Quezada, informó de que varios niños, mujeres y ancianos fueron trasladados hasta el área urbana y han sido instalados en la unidad educativa Marista, donde recibirán asistencia médica y comida. Los hombres permanecen en los lugares para apoyar a los bomberos en el control de las llamas.

Esta acción se hizo debido a que el fuego amenazaba ambos poblados, distantes a unos 50 kilómetros de la localidad de Roboré.

Leves lluvias

La leve lluvia que cayó en esta tarde en la zona de Roboré, por Aguas Calientes, aumentó la esperanza de la población de apagar las llamas. El liquido también cayó en San Ignacio de Velasco y Quimome.

Moisés Salces, alcalde de San Ignacio de Velasco, indicó que en la mañana el fuego dio una tregua al municipio chiquitano y que monitorean mediante sobrevuelos para ver el comportamiento de los focos de quema.

El burgomaestre explicó que los incendios registrados en la zona son los de San Vicente-San Bartolo y el de la zona del parque de Alto Paraguá, en donde han desplegado personal para actuar en caso de ser necesario.

Ayuda internacional

La Cancillería hizo conocer ya por la noche que tomó contacto con varios países que expresaron su apoyo al país por los incendios y se concretó la llegada de dos helicópteros de Perú. También se conoce que organismos como la CAF y BID entregarán ayuda al país.  

 

Más información

En al menos cinco ciudades piden frenar chaqueos y ayuda internacional por fuego en la Chiquitania

Quintana afirma que incendio en San Lorenzo “fue deliberado”

Perú enviará dos helicópteros a Santa Cruz para apoyar acciones contra el fuego

 

Comentarios