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Después de seis semanas de encapsulamiento voluntario, la cárcel más poblada de Bolivia, Palmasola, abre sus puertas a las visitas de los privados de libertad pero cumpliendo con todas las medidas de bioseguridad para evitar contagios de Covid-19.

La Dirección Nacional de Régimen Penitenciario instruyó la apertura que rige desde este 1 de marzo y los familiares de los reclusos tendrán que seguir estas recomendaciones.

Los visitantes, entre los que también figuran abogados, podrán ingresar por la puerta principal siempre y cuando presenten la certificación negativa a Covid-19 emitida por el municipio y tendrán que exhibir además la ficha de visita de régimen penitenciario.

Asimismo, para evitar aglomeraciones y carga viral, los visitantes entrarán de acuerdo al último dígito de su carné de identidad.

El día lunes ingresarán los dígitos terminados en 1 y 2; el martes, en 3 y 4; el miércoles, en 5 y 6; el jueves, en 7 y 8; el viernes, en 9 y 0, mientras que los fines de semana el sábado en pares y domingos impares.

La medida del encapsulamiento, que se prolongó durante seis semanas, fue calificada como exitosa por las autoridades penitenciarias y de seguridad de la Policía en el recinto penitenciario, pese a que en la segunda ola del Covid-19 se registraron cinco personas con casos positivos y que fueron aisladas. 

También se procedió al aislamiento de más de 30 reclusos sospechosos.

El director de Régimen Penitenciario de Santa Cruz, Mauricio Romero, expresó que durante el encapsulamiento se desarrollaron labores preventivas con la distribución y entrega de medicamentos, la aplicación de ivermectina y otros cuidados necesarios.

Al mismo tiempo se cumplieron tareas permanentes de desinfección y la valoración y atención de brigadas médicas de la Alcaldía y de la Gobernación.


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