Escucha esta nota aquí

En medio de la amenaza de la nueva variante de coronavirus, el secretario de Salud de la Gobernación, Marcelo Ríos, advirtió que de las 151.000 vacunas que recibió el departamento, en tres entregas, quedan menos de 20.000.

La autoridad sanitaria señaló que en los depósitos del Programa Ampliado de Salud (PAI) ya no hay dosis porque todos los biológicos fueron distribuidos a los distintos municipios, por lo que volvió a exigir al Gobierno el envío de nuevas dosis, ya sea AstraZeneca o parte de las Sinopharm que llegaron ayer.

Según Ríos, considerando que actualmente se aplican 4.500 vacunas por día, las menos de 20.000 alcanzarían para cinco jornadas, aunque algunas dosis están reservadas al personal que en el momento de la vacunación estaba con baja médica.

“Algunos municipios tienen 200 dosis, otros 300 y otros 500 y entre todas hacen menos de 20.000, según el último reporte recibido”, manifestó Ríos.

Agregó que en algunos municipios del área rural se avanzó satisfactoriamente en la aplicación de dosis, pero se tiene dificultades para ingresar el reporte oficial al sistema nacional por la falta de internet. Tal es el caso de los municipios de las provincias Obispo Santistevan y Cordillera, donde se tiene una cobertura de 99%.

“No puede ser una excusa ni justificación decir que tenemos vacunas y que por eso no nos envían. Estamos esperando más dosis para vacunar a la población en general”, dijo Ríos.

En la capital cruceña, la alcaldesa interina Angélica Sosa cree que la cepa brasileña ya está en la ciudad; ayer dijo que el primer sospechoso es un joven que de jugar fútbol pasó a terapia intensiva, aunque el Sedes habla ya de más de una veintena de casos, registrados en Puerto Quijarro, Santa Cruz de la Sierra y Montero.

San Ignacio se encapsula

Ante la amenaza de la cepa brasileña, el municipio fronterizo de San Ignacio de Velasco determinó cerrar por quince días la frontera con Brasil, por determinación del Centro de Operaciones de Emergencia (COEM). La medida se anticipa a los pedidos para cerrar la frontera con el país vecino.

El Ejército y la Policía boliviana serán los responsables del control en la vasta frontera, no se permitirá el servicio de transporte de pasajeros entre ambos países por esta región.

El presidente del Concejo Municipal, Julio Roly Franco Barba, informó que también se decidió prohibir la asistencia de la población a las procesiones de Semana Santa, solo pueden participar autoridades eclesiásticas, cabildo indígena y autoridades locales. Las procesiones, como es la tradición, se inician desde este miércoles y son motivo de la presencia de miles de fieles y turistas, que llegan de todo el país y del extranjero.

La autoridad edil, asimismo, dijo que la circulación peatonal y vehicular será hasta las 12 de la noche, con sanciones económicas y arrestos para los infractores.

Franco adelantó que habrá una reunión con directores de unidades educativas fiscales y privadas para determinar la modalidad de impartir la educación en estos próximos 15 días, y el COEM recomienda todas las medidas de bioseguridad ya conocidas, para evitar contagios.

La responsable de la Red de Salud de Velasco, Angélica Pesoa, considera que San Ignacio, por estar en frontera, es propenso al contagio de la nueva variante brasileña y la población tiene que colaborar en todo sentido.

Actualmente, están internadas en la sala de aislamiento Covid-19 del hospital municipal cinco personas, cuatro hombres y una mujer. Desde enero de este año a la fecha han fallecido siete personas en esa provincia por el coronavirus.

En Beni, el municipio de Guayaramerín también se encapsuló el pasado domingo y ahora busca acercamientos con Guajará-Mirim, en el estado brasileño de Rondonia, para coordinar un posible cierre de la frontera.

Ayer hubo una primera reunión binacional con presencia de la alcaldesa Helen Gorayeb, el epidemiólogo José Alberto Cuéllar y representantes de la red de salud, que dependen del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Beni.

La preocupación allí crece porque el Covid-19 sigue cobrando vidas, ya que ayer se reportaron dos nuevos decesos, mientras que el hospital municipal está al límite de su capacidad.

“Estamos al borde del colapso, todas las salas están llenas. Tenemos 13 pacientes en la sala de covid-19 y anoche se nos murieron dos pacientes que necesitaban terapia intensiva, como no tenemos UTI, estos pacientes críticos fallecieron, pese a los esfuerzo de los médicos para salvarlos”, informó el epidemiólogo del hospital de Guayaramerín, Nicolás Pérez.

Llegaron más vacunas

En la tarde de ayer, 200.000 vacunas Sinopharm arribaron al aeropuerto de Cochabamba, la mitad comprada por el Gobierno boliviano, y el resto donación de China.

El ministro de Salud Jeyzon Auza dijo que las zonas fronterizas serán la prioridad en base a dos criterios, poblacional y epidemiológico



Comentarios