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Al grito de “viva la Chiquitania libre de los avasalladores”, la columna de la marcha indígena de tierras bajas, que partió hace más de 19 días del municipio de San José de Chiquitos, ingresó ayer a Santa Cruz de la Sierra acompañada por los últimos rayos solares de la jornada.

Al ritmo de la música de la tamborita, flameando la bandera Flor de Patujú y acompañados de Penoco, un perro que los sigue desde el municipio chiquitano, un aproximado de 200 caminantes hicieron su ingreso a la capital cruceña.

Los marchistas ingresaron a través de la carretera a Cotoca, luego continuaron por el segundo anillo hasta el monumento al Cristo Redentor, prosiguieron su ruta por la Monseñor Rivero y después por la calle Libertad para avanzar recto hasta la plaza principal 24 de Septiembre.

El cacique chiquitano y representante de la marcha, Franklin Moreno, resaltó que esta es una “marcha cruceña chiquitana”, integrada por indígenas y campesinos oriundos del departamento cruceño.

Con relación a la marcha de pueblos indígenas del Oriente, Amazonía y Chaco boliviano, que armó su campamento a 10 kilómetros de la comunidad Los Troncos, Moreno resaltó que tienen previsto reunirse con ellos cuando lleguen a la capital cruceña. “Mantenemos la unidad con la marcha (que salió de Trinidad), pero nosotros nos hemos adelantado porque avanzamos más rápido y hemos realizado un tramo más corto”.

Si bien se desconoce el contenido de los pliegos petitorios que ambas marchas entregarán al Gobierno nacional, Moreno adelantó algunos puntos que tiene el documento del sector al que representa. Primero, exigirán la titulación individual de todas las parcelas campesinas originarias, también pedirán que se detengan las ocupaciones de tierras, que en las últimas dos semanas ha dejado varios heridos de bala en la Chiquitania.

Que (el INRA) pare de emitir resoluciones de asentamiento dentro del territorio chiquitano, que abarca las comunidades indígenas y campesinas. Y que la tierra fiscal disponible en la Chiquitania debe ser primero para los originarios y después para los hermanos del occidente”, dijo el cacique.

Por eso anunció que en la plaza de armas del centro cruceño se tiene previsto abrir libros de inscripción para los nacidos en la región oriental que no tengan tierras para trabajar.

También subrayó que estarán en vigilia permanente, en la misma plaza principal, hasta que el Gobierno nacional y departamental los atiendan “porque, además, tenemos nuestro pliego petitorio para la Gobernación (de Santa Cruz), a la cual le vamos a pedir que nos conceda la Secretaría de Asuntos Campesinos, a escala departamental”, dijo el cacique.

Sobre esta movilización, el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, pidió a la población cruceña que apoye a la misma, recibiéndolos con cariño, respeto y admiración porque son “valientes guerreros” que marchan por la defensa de la tierra y el territorio.

“Es un deber de los cruceños resaltar el sacrificio y la valentía de los indígenas, víctimas del atropello de este Gobierno de turno, que hacen una protesta pacífica enmarcados en la paz y democracia, cuya marcha debe ser admirada y respetada por el pueblo”, apuntó Camacho.

Marcha retrasada

En tanto, ayer la columna de la marcha indígena de los pueblos originarios del Oriente, Amazonía y Chaco boliviano, volvió a pernoctar a un lado de la carretera luego de caminar unos 10 kilómetros pasando la localidad Los Troncos, donde habían realizado una parada al mediodía.

La caminata comenzó temprano, a las 5:00 de ayer, y con más integrantes porque se sumaron más de 50 indígenas ayoreos que pasaron a engrosar la columna de marchistas.

Uno de los líderes de la caminata, Marcial Fabricano, dijo inicialmente, cuando partieron de Trinidad (Beni) el 25 de agosto con rumbo a la capital cruceña, que tenían previsto llegar a la capital cruceña entre el 22 al 23 de septiembre. “Pero por algunas situaciones climatológicas nos ha obligado a detenernos en algunos tramos del camino por dos días, por ejemplo”, explicó.

Agregó que, por todos esos retrasos en la marcha, a la fecha prevista de arribo se le agregarán entre uno a dos días más.

A su vez, otro de los representantes de los marchistas, Adolfo Chávez, aseguró que aún no se tiene fecha de llegada a la capital cruceña y menos una hoja de ruta. Esta situación, agregó, la tendrán más clara cuando pasen el municipio de Pailón.

“Ahí se podrá decir a cuántos días estamos del destino, si son tres o cuatro, pero mientras tanto no podríamos decir, por más que circulen hojas de ruta, no se tiene nada”, dijo Chávez.

Por otro lado, ayer también se sumó a la marcha la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (Apdhb), Amparo Carvajal, que fue recibida por los indígenas en la zona de Los Troncos.

La incorporación de Carvajal fue bien recibida por los marchistas, porque no tienen colores políticos.

Por su parte, la presidenta de la Apdhb resaltó la importancia de la marcha, que está integrada por gente sencilla. Dijo que caminará junto a ellos “hasta donde pueda porque no tengo boleto de vuelta”. Luego, mientras compartía con los marchistas una sopa antes de volver a la ruta, Carvajal señaló que los ha visto con una natural rebeldía.

También agradeció el trabajo que vienen realizando las instituciones del Estado, como la Policía Boliviana y el Ministerio de Salud, en resguardar la seguridad de los indígenas y brindarles atenciones médicas oportunas. “No sería honesto que no las nombrara (instituciones públicas), me preguntaron si necesitaba algo y les digo que me recuperen el alma porque lo tengo dolido y muy crítico”, señaló Carvajal.

Finalmente, señaló que esperan que el Gobierno nacional escuche los derechos y demandas de las naciones originarias, respecto a la tierra y sus derechos. “Si algo tenemos que recuperar que sea la bondad y la verdad, que impere en cada uno de los bolivianos”.

Se sienten discriminados

Por otro lado, Adolfo Chávez se refirió a lo ocurrido en el acto del MAS en San Julián el lunes pasado, donde estando tan cerca del evento, los marchistas no fueron tomados en cuenta en el discurso del presidente Luis Arce.

“No estamos en su agenda (de Arce) y tampoco creemos (que esto se deba a) que no está bien asesorado. Él ha sido ministro de Estado por muchos años y también fue parte del Fondo Indígena, por lo que conoce perfectamente a los pueblos originarios, (por eso creemos que) es un tema de racismo e ignorar a los pueblos indígenas que se nos debe respetar, a nivel territorial y ancestral”, dijo el indígena.

En tanto el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Edgar Montaño, dijo que no se reunieron con los marchistas porque se tiene un cronograma, para la entrega de obras en Santa Cruz.

El ministro evitó referirse a los proyectos específicos. En contrapartida, los indígenas tampoco adelantaron el contenido del pliego petitorio que esperan entregar a los representantes del Gobierno en Santa Cruz de la Sierra.

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