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Dos columnas de indígenas marchan hacia Santa Cruz de la Sierra. Ambas reclaman el respeto a la identidad y el reconocimiento pleno para acceder a la titulación de tierras. La columna principal lleva 17 días caminando, y partió desde Trinidad (Beni). La segunda columna de marchistas lleva cinco días caminando sobre la carretera que une San José de Chiquitos con Pailón, y tiene previsto sumarse a la primera en los próximos días.

La marcha que partió de San José de Chiquitos el lunes enarbola el mismo reclamo que los marchistas de la Central de Pueblos Indígenas de Beni (Cepid). Anoche descansaron en la comunidad de El Tinto para retomar la caminata hoy por la tarde.

En ambas columnas, el frente frío que suavizó las temperaturas les ha permitido avanzar durante el día. Atrás quedó el sofocante calor de los pasados días y las caminatas de madrugada para prevenir los efectos del asfalto caliente.

Unos cincuenta chiquitanos, entre indígenas y campesinos, determinaron unirse con la marcha para reclamar tanto la dotación de tierras fiscales para cultivar como la titulación de los territorios comunarios a nombre de los indígenas.

Tras el parón en El Tinto afrontan un tramo que recorre las comunidades de Tuná, Pozo del Tigre y Tres Cruces. Se trata de comunidades integradas por afines al Gobierno nacional y temen que se pueda producir incidentes.

La tradicional tamborita no deja de interpretar chobenas, taquiraris y carnavales, música que, por momentos, hacen olvidar la problemática que viven y por la cual se están sacrificando.

La tamborita también suena en la marcha que partió de Trinidad y avanza hacia Santa Cruz de la Sierra. Tras una noche de descanso en la hacienda Zapocó, prosiguen con la caminata. Restan más de 230 kilómetros para llegar a la capital cruceña. Tienen previsto llegar el 24 de septiembre, día en que el departamento cruceño celebra su gesta cívica.

En esta marcha también se encuentran representantes de pueblos indígenas de Pando y Tarija. Ellos demandan respeto a la dotación de tierra ante los avasallamientos y exigen proyectos de desarrollo para sus regiones.

Desde el oficialismo se ha tratado de desacreditar la protesta con argumentos variados. Ayer, un diputado del MAS dijo que la marcha no representaba a los indígenas del oriente y que era en defensa de los latifundios.

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, en San José de Chiquitos dijo que reconoce el valor de la protesta, pero aseguró que desconocía el pliego petitorio de los marchistas.   




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