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La pandemia de coronavirus agudizó aún más la situación de los pacientes que luchan contra el cáncer, porque varios servicios del Instituto Oncológico están cerrados debido a que cerca de un centenar de funcionarios están contagiados de Covid-19.

Por este motivo está cerrado el servicio de la consulta externa y los pacientes nuevos son atendidos por emergencia.

A esto se suma que la planta baja del nosocomio, donde se internaba a pacientes críticos, está cerrada y la única opción que le queda a este grupo es acudir a emergencia, siendo que este servicio está sobresaturado.

La directora interina del hospital Oncológico, Blanca Medrano, confirmó que hay cerca de 90 funcionarios entre médicos y trabajadores con baja médica por el coronavirus, lo que obligó desde diciembre a cerrar la consulta externa.

Solo los que están muy delicados empiezan tratamiento e ingresan por emergencias”, explicó.

Anualmente este hospital presta 50.000 atenciones en los diferentes servicios, a personas que hacen regularmente sus quimioterapias y a nuevos pacientes, pero el año pasado por la pandemia solo se alcanzó a 20.000, según explicó Medrano.

La directora señaló que este problema se debe no solo a la falta de personal, sino también a que muchos pacientes postergan sus controles por temor al contagio del coronavirus.

La autoridad detalla que los pacientes antiguos acceden de forma regular a los servicios de radioterapia, quimioterapia y laboratorio; mientras que los nuevos deben ingresar por emergencia.

Roxana Velasco, representante de pacientes con cáncer, comentó que no todos están accediendo a los tratamientos. Citó como ejemplo que a inicios de enero una mujer, que llegó de Beni para las radioterapias, falleció sin recibir atención. “No pudo luchar por su vida”, lamentó con la voz entrecortada.

“La situación actual del hospital es muy mala por falta de personal, equipos e infraestructura y eso se agudizó en la pandemia”, agregó.

Velasco es una de las afectadas por la suspensión de servicios, le postergaron su cirugía, porque el doctor enfermó de Covid.

Señala que, por la alta demanda, un paciente debe esperar hasta cuatro meses, para iniciar su tratamiento siendo que antes solo aguardaba dos.

“Una paciente que venía de El Torno ya tenía su biopsia, pero no podía empezar su tratamiento y su tumor en el pecho reventó. El médico que tenía que verla recién se recuperó de Covid y recién la paciente podrá iniciar tratamiento”, explica.

La dirigente que conoce la realidad de muchos pacientes, añade que también tuvo reportes de enfermos que, con las quimioterapias lograron disminuir el tamaño del tumor, pero por temor al Covid-19 suspendieron su tratamiento y el tumor de nuevo volvió a crecer.

Esta realidad toma fuerza en esta jornada que se conmemora el Día Mundial de Lucha Contra el Cáncer, una enfermedad que es aún más difícil de combatir en tiempos de pandemia por coronavirus.

TESTIMONIOS 

Los testimonios revelan la dura realidad a la que se enfrentan. “Lo que tenía guardado para cumplir mi sueño y poner un negocio, lo gasté para salvar la vida de mi esposa estos años. Ahora ella está peor y ya no tengo dinero”, cuenta, Alejandro P, angustiado por el último informe médico que da cuenta que el cáncer de cuello uterino de su esposa Miguelina T. ya hizo metástasis, es decir, ya se expandió a otros órganos.

Esta pareja llegó el fin de semana a emergencias al Oncológico.

“¿Qué pasará ahora? No tengo ni para comer y tengo dos hijos. Necesito auxilio. No sé qué hacer. Me siento solo y atormentado”, dijo entre sollozos.

El cáncer de Miguelina fue diagnosticado hace tres años y en este lapso pasó por quimioterapias, radioterapias y braquiterapias, pero pese a ello no fue operada porque el tumor no disminuyó de tamaño.

Las quimioterapias me costaron muchísimo, me endeudé. Debo mucha plata, no sé cómo pagar. Me siento muy triste”, expresa Alejandro.

El año pasado la salud de Miguelina se complicó aún más. Tuvo que interrumpir su tratamiento contra cáncer por algunos meses, porque contrajo Covid-19 y fue internada en aislamiento.

“Para mí esto es una guerra y la estoy luchando. Es doloroso ver a mi esposa así”, expresó.

Por otra parte, Fausto Cabrera fue uno de los pacientes que logró empezar tratamiento durante la pandemia y tuvo que hacerlo por el servicio de emergencia. Le detectaron cáncer en el maxilar superior. Sus molestias comenzaron hace más de tres años y esta semana se sometió a su primera quimioterapia.



Fausto Cabrera lucha contra el cáncer. Ayer inició sus sesiones de quimioterapia/Foto: Fuad Landívar


La familia de Fausto está buscando la manera de recaudar dinero para el tratamiento que les resulta muy costoso. Para ello están organizando una kermés este domingo.

Pero también hay otros pacientes que ya están logrando superar esta enfermedad. Este es caso de Fanny M. que ya fue operada y ahora se somete a radioterapia.

Ella es madre soltera y dejó de trabajar para someterse a los tratamientos, por lo que tiene muchas deudas, aunque es optimista porque su salud está mejorando.

“Si un día no hacemos tratamiento es un día menos de vida. Aún tengo deudas de la época de cuando me hacía quimioterapia, eso es lo más costoso, pero cumplí con todas”, expresa.

El año pasado en la cuarentena rígida ella se sometía a las quimioterapias y en ocasiones tuvo que caminar hasta el hospital.

Wilfredo Fernández lucha por la recuperación de su hijo de cuatro años, que ya está en la fase final del tratamiento contra la leucemia y respondió favorablemente.

Esta familia es de Tarija, pero se traslada cada mes para los controles. “Me quedé un año sin salir de Santa Cruz, pese a que no tengo familia. Cuando los pacientes están en quimioterapia están con las defensas bajas y cualquier infección se complican más, así que hay que cuidarlos mucho, por eso evitaba viajar”, comenta al recordar que tuvo que vivir en un albergue de una fundación donde también estaban familiares de pacientes de Pando y Beni.

Marcela Menacho también es otra de las pacientes que logró superar la enfermedad.

Pacientes paliativos

La directora del Oncológico lamentó el cierre del área donde internaban pacientes críticos, pero aseguró que se les brinda atención por emergencia.

“Los pacientes paliativos son atendidos por emergencia y a veces los tenemos en camillas o en algún toquito, donde podamos atenderlos. Ahí se le da la medicación que requieren. Se lo manda a casa si se puede, de lo contrario, deben esperar que se libere alguna cama en internación”, cuenta.

Medrano explicó que, en el primer piso, donde hay 22 camas, internan a pacientes descompensados y en emergencia, un servicio saturado, solo disponen de diez camas.

La representante de los pacientes corrobora la difícil situación que enfrentan indicando que algunos están soportar sus malestares en casa.

“Ellos están en casa aguantando dolores sin recibir la atención. No hay personal”, indicó Velasco.

Estadísticas

En el país los tumores detectados con más frecuencia son los de cuello uterino, mama y próstata en adultos. En el caso de los niños es la leucemia.

En Bolivia, el cáncer de cuello uterino se cobra entre dos y tres vidas por día.

En el programa contra el cáncer explican que hay varios pacientes con cáncer que también tenían Covid y fallecieron, por lo que se debe esclarecer la causa de su muerte antes de actualizar los registros.

Según la Unión Internacional de Lucha contra el Cáncer, cada año fallecen 9,6 millones de personas a causa del cáncer en el mundo. El 65 % se producen en regiones menos desarrolladas. Señala que, con la prevención, la detección y tratamientos se pueden salvar hasta 3,7 millones de vidas.

Contacto con los pacientes

El teléfono de Alejandro P. es 731-02458; de Fausto Cabrera 784-50541; y de Fanny M. es 756-61905. 

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