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Por: Jessica Vega Muñoz

Con jugosas ofertas y descuentos publicados en las redes sociales, así captan a sus víctimas las organizaciones de estafadores en Santa Cruz. En su mayoría estas estafas solo se denuncian en las plataformas, empero, la División Económico Financiero de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), recibe a diario un promedio de dos denuncias relacionadas a estos casos.

El director de esta unidad policial, mayor René Vargas Rodríguez, indicó que hay clanes familiares que se dedican a realizar este tipo de engaños. Entre las denuncias que reciben a diario, hay casos por venta de maíz, perros de raza, electrodomésticos, bicicletas, entre otros productos.

Incluso ofrecen servicios de tramites de licencias de conducir y certificados de aprobación de la Escuela de Conductores.

“Cada día se reciben este tipo de denuncias, por eso es importante recomendar a los ciudadanos que tengan el cuidado y eviten hacer las transacciones sin siquiera conocer a las personas que les están vendiendo un producto. Existe una excesiva confianza de la población, porque en realidad depositan (dinero) a personas fantasmas”, manifestó Vargas.

Los estafadores se aprovechan de la ingenuidad de sus víctimas, luego de tentarlos con los precios bajos que promocionan en Facebook y negocian por WhatsApp hasta que los convencen a que les hagan el depósito y, una vez reciben el dinero, eliminan sus perfiles de las redes sociales.

“Están comprando cosas sin saber que les venden o si es de calidad, no saben quién es el vendedor y así hay personas que se arriesgan a pagar por algo que no saben si van a obtener”, señaló.

Artimañas

La facilidad de crear los perfiles en Facebook para vender productos que ni siquiera tienen, es una ventaja para que los estafadores continúen captando a sus víctimas. Algunos se hacen pasar por funcionarios de empresas ya establecidas, y para dar credibilidad visitan los negocios y se toman el trabajo de enviar fotografías fingiendo que son empleados.

Al momento de pedir la transferencia solicitan el pago por Tigo Money, aunque otros clientes que exigen mayor seriedad hacen la transferencia a cuentas bancarias, por lo que terminan creyendo que cerraron un buen trato.

El subdirector de la Felcc, coronel Nicanor Corcuy, indico que es importante seguir alertando a la población de las estafas que ocurren por negocios que se concretan en las redes sociales, ya que aún hay ciudadanos que caen en las trampas y terminan perdiendo fuertes suma de dinero.

Denuncia

Francisco Ch. C., se quedó esperando los quintales de maíz que le había comprado a José Alberto Cruz Méndez y Diego Mesías, quienes se hacían pasar por supuestos trabajadores de una empresa llamada ‘Agrocampo’, luego de contactarlos por Facebook.

El hombre confiado de haber hecho un buen trato, hizo dos depósitos: uno de 41 mil bolivianos en el Banco Nacional de Bolivia (BNB), otro de 5.000 bolivianos por Tigo Money, quedando pendiente un pago de 2.000 bolivianos que debía transferir una vez reciba la carga que supuestamente estaba siendo trasladada en camiones hasta La Paz.

“De acuerdo a lo que refiere la víctima, el quintal de maíz lo compran a 120 bolivianos, pero los estafadores estaban ofreciendo la misma cantidad del producto a 80 bolivianos, es por eso que acceden a la compra”, informo el mayor René Vargas.

El ciudadano paceño, al quedarse esperando su maíz y no volver a ubicar a los vendedores ni por mensajes o llamadas, recién se dio cuenta que había sido estafado y el mismo 5 de marzo sentó la denuncia en la Policía. Presentó las fotografías de los chats que mantuvo con los delincuentes, donde muestran las imágenes de los comprobantes de pago e incluso del depósito donde supuestamente guardaban el maíz y sorgo.

Una vez recibida la demanda, los investigadores de la División Económico Financiero con el apoyo de la unidad de Patrullaje Cibernético, iniciaron las pericias, llegando a comprobar que eran tres los implicados en esta estafa.

Gracias al depósito que hizo la víctima a una cuenta bancaria en el BNB, los agentes de la Policía con una orden recopilaron las imágenes de las cámaras de seguridad y con un desdoblamiento de las mismas lograron identificar a los autores del ilícito.

Dos de ellos son hermanos y fueron identificados como Francisco Cruz Méndez (32) y José Alberto Cruz Méndez (29), quienes operaban con su sobrino Mario Ortega Vargas de 30 años, este último es el principal cabecilla de la organización, ya que se encargaba de crear los perfiles falsos en las redes sociales. También averiguaba toda la información de las empresas cuyos nombres usaban para estafar. “Mario asegura ser un estudiante de informática y es por eso que tiene la facilidad de abrir y cerrar las cuentas. Y este manejo de las redes les facilitaba captar a sus víctimas”, preciso la autoridad.

Este entorno familiar se dedicaba a delinquir de esta forma desde hace un año, estafando en Facebook no solo a nombre de la empresa Agrocampo, sino también de “Gugnar Edgardo Fernández”.

Pero la captura de ellos recién se da dos meses después de la denuncia, el 12 de mayo, cuando el Grupo de Investigación de Casos Especiales (GICE) dependiente de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), allana un domicilio en la calle 4 de Satélite Norte en el municipio de Warnes, y aprehende a José Alberto Cruz Méndez, quien es el que facilita su nombre para que realicen los depósitos por la venta de maíz de Francisco y de otras víctimas que se descubrieron en plena investigación.

Con la captura de uno de los hermanos Cruz, dan con el paradero de Mario Ortega, y ambos son trasladados a la Felcc, y con el ultimo implicado, Francisco cae al estar indagando sobre el arresto de sus cómplices. “Ortega es un exrecluso de Palmasola con antecedentes de robo agravado. En su casa se encuentra una laptop donde estaba la información de las cuentas que abrían y las operaciones que hacían, revelando que son múltiples sus víctimas por la venta de maíz, y otras por diferentes servicios”, explico Vargas.

Al menos cinco son las víctimas que cayeron en manos de este clan familiar, acumulando entre todos, una estafa de más de 100 mil bolivianos. Es por eso que la Policía pide reconocer a los estafadores y, si fueron engañados, sumarse a las denuncias.




Casos

El mayor Vargas, recordó que otro caso de estafa se esclareció a fines de abril, donde se capturó a cinco integrantes de una banda de estafadores, quienes pagaban con un cheque sin fondo a las personas que les compraban por mayor, bicicletas y artefactos electrónicos.

“Estas personas identificaban a sus víctimas a través de las redes sociales, hacían que les vendan sus productos y ellos pagaban con un cheque cruzado de una institución bancaria la cual era entregada en un banco. De este hecho hay varios afectados convirtiéndose así en una estafa agravada con víctimas múltiples”. En este caso se recuperó 30 bicicletas, una moto y cheques en blanco.


SIGUEN TIMANDO CON EL CUENTO DE LA MALETA
Uno de los tipos de engaños más frecuentes que se conocen en las redes sociales es el del cuento de la maleta retenida, donde los estafadores se contactan con sus víctimas a través de WhatsApp, dando casi toda la información de un familiar y logran engañar a algunas personas. Pidiendo dinero a cambio de entregarles el equipaje.

Las autoridades policiales refieren que lo llamativo en estos casos, es que los delincuentes tienen toda una base de información de sus víctimas, dando nombres de varios familiares, la ocupación o incluso en algunos casos, de las actividades que recientemente hacen las personas, modo con el cual convencen a que se haga un depósito para la devolución de la maleta o alguna encomienda que se haya quedado supuestamente en dependencias de Aduana.

El director de la División Económico y Financiero de la Felcc, mayor Rene Vargas Rodríguez, pidió a la población no caer en estos engaños, siendo este tipo de estafas muy comunes en el departamento.

Pidió cerciorarse antes de hacer algún pago a una entidad bancaria o principalmente un depósito por Tigo Money, con el familiar presuntamente en problemas, para que descarte el inconveniente y de inmediato reportar a las autoridades policiales para dar con los autores.

Vargas mencionó que muchas veces se relacionan estas estafas con reclusos que están en el interior del Centro de Rehabilitación de Palmasola, aunque en otras investigaciones se constató que si se utilizan el nombre de los reclusos, o algunos allegados a ellos, son los que cometen estas fechorías. Para evitar caer en las estafas, uno de los cuidados que brindan, es no publicar información personal y delicada en las redes sociales.


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